Por fin una buena noticia para el Ayuntamiento en el Centro de Congresos. El borrador de los Presupuestos del Estado de 2011 incluye la consignación de 3,5 millones para este proyecto, que arrastra una demora casi tan grande como las dimensiones del futuro inmueble—su primera piedra llegó a anunciarse para febrero de 2003—. Con esta inyección de capital, el Gobierno cumpliría con la aportación que tiene prevista (9 millones) al presupuesto de este complejo (unos 68).
La cantidad prevista para el año que viene llegará a través de una transferencia de capital al Consistorio desde el Ministerio de Industria, la cartera que centraliza las ayudas del Ejecutivo nacional al centro congresual. Así, hay que recordar que el citado ministerio aportó en las cuentas del Estado de 2009 un millón y medio y en las de 2010, cuatro.
A finales de 2009, el subdelegado del Gobierno, Jesús María Ruiz, ya anunció que los 3,5 millones que restaban por consignar los tenía recogidos Industria en su programación económica futura. Entonces, apuntó que probablemente se fragmentara su aportación entre 2011 y 2012. Pero, finalmente, el Gobierno, pese al recorte presupuestario general, ha decidido echar el resto aquí.
Horizonte sin despejar
Los fondos de Industria son una de las «patas» sobre los que se asienta el plan financiero del Centro de Congresos. Los otros «pilares» son la Junta (18 millones) y el Ayuntamiento (41, si se cuenta el pago del IVA). Ahora bien, la buena nueva cifra de Madrid no basta para despejar del todo el horizonte del que en su día se conoció pomposamente como Palacio del Sur —su presupuesto llegó a ser de 170 millones y sufrió un duro recorte—.
Uno de los problemas reside en que la Administración regional suma varios ejercicios «pintando» en sus presupuestos cantidades plurianuales para este proyecto por valor de los citados 18 millones. Pero, no termina de firmar un convenio con el Consistorio para dar forma a su respaldo, algo necesario para que su aportación tenga validez.
Y también hay nubarrones sobre el principal socio del proyecto. Hace poco más de una semana, el PP pidió que, si se mantenía la actual estructura de financiación, se aplazara la ejecución del complejo congresual. El motivo de su solicitud es que considera que, dada la delicada situación de las arcas municipales, el Ayuntamiento al invertir 41 millones entre 2010 y 2014 para el Centro de Congresos, puede «poner en peligro» el pago de servicios y nóminas. El gobierno municipal niega la mayor, pero aún no hay fecha oficial para la primera piedra. Eso sí, su plan inversor apunta que el inicio de los trabajos sería en enero de 2011.




