El puente festivo que está a las puertas permitirá a los cordobeses y a los turistas disfrutar de la ciudad, aunque, eso sí, entre paraguas, especialmente desde el domingo. Y no es el único aspecto en el que se deja sentir el mal tiempo, ya que cinco embalses de la provincia han empezado a liberar agua dado su alto nivel de ocupación.
Por partes. La climatología no será un aliado para los habitantes de la capital que se queden en ella ni para los viajeros que arriben. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), a lo largo de este «acueducto» en la ciudad de Córdoba sólo mañana lucirá el sol, ya que los cielos estarán poco nubosos. Eso sí, será jornada para dejarse el paraguas en casa, pero no el abrigo, ya que el frío se dejará sentir. La mínima será de un grado y la máxima estará en los diez.
El sábado ya es posible que las precipitaciones se «autoinviten» al puente. Y es que, para el día 4, hay un 60% de posibilidades de lluvia. El termómetro mejorará ligeramente. La mínima será idéntica a la del viernes, pero el mercurio se estirará algo más: hasta los 12 grados.
Y del domingo al martes —última jornada para la que la Aemet tenía ayer previsiones— la mejoría en las temperaturas será lo único bueno en materia de climatología. Para esas tres jornadas, la probabilidad de precipitaciones es del cien por cien. Eso sí, el mercurio dará un respiro. Y, por ejemplo, las máximas adquirirán tintes primaverales.
La climatología adversa también ha influido en que cinco embalses de Córdoba —José Torán, Vadomojón, Puente Nuevo, Iznájar y Bembézar—, hayan empezado a desembalsar. Y es que, según indicaron fuentes de la Agencia Andaluza del Agua, los embalses de la provincia se encuentran en estos momentos a un 73% de su capacidad cuando el año pasado estaban al 24%.
Dichos interlocutores reseñaron que está previsto que se siga soltando agua a lo largo de todo el invierno, que arranca este mes.




