La línea ferroviaria de Alta Velocidad (AVE) entró ayer en la normalidad después de que, a las 6.20 de la mañana, quedara restablecido el tráfico en el tendido que permanecía averiado desde última hora de la tarde del día anterior en Adamuz. El tendido restante se arregló a las 22.25 horas del miércoles, cuando ambas líneas llevaban más de dos horas bloqueadas a cuenta de un desprendimiento en una trinchera de la vía debido a las fuertes lluvias. La tierra desprendida embarró las piedras que sirven para amortiguar las vías, y que reciben el nombre técnico de balasto. Su sustitución, el miércoles, tuvo a 5.300 viajeros en vilo porque cortó las comunicaciones de Alta Velocidad entre Madrid y Andalucía, según informaron fuentes de Renfe.
Estas mismas fuentes señalaron que durante la jornada de ayer se registraron algunas demoras, porque la reciente reparación de la avería obligó a los trenes a reducir sus límites de velocidad en el tramo entre Villanueva de Córdoba y Adamuz. Así, la vía que se abrió anoche tenía la limitación de 100 Kilómetros por hora y por la de que empezó a estar operativa a las 06.20 de la madrugada no pudieron desplazarse trenes a una velocidad superior a los 60 kilómetros por hora. Hay que recordar que 19 trenes se vieron afectados el pasado miércoles, último día del puente de la Inmaculada, por la avería del AVE.




