Cajasur registró unas pérdidas de 950 millones de euros entre enero y septiembre de este ejercicio, según los datos publicados ayer por la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA). La entidad cordobesa, que será integrada en un banco propiedad de BBK, BBK Bank, informó el pasado 23 de noviembre de que había obtenido unas pérdidas de 852,2 millones de euros hasta el 31 de agosto, según una auditoría realizada por Deloitte.
Esa cifra se apartaba bastante de los 196 millones de euros de pérdidas que la entidad había enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en su día como parte de su balance consolidado a 30 de junio, que no estaba auditado. Bien es cierto que de esos 950 millones, una gran cantidad viene dada por las provisiones hechas para cubrir deterioros de activos en sus distintas modalidades, cada vez mayores por la brutal caída del negocio inmobiliario en el cual ha tenido una elevada participación la entidad de ahorras cordobesa.
Desde el próximo 1 de enero, Cajasur estará en manos de BBK a través de la ficha bancaria creada y la cesión global de activos y pasivos. La entidad vizcaína llegó hasta septiembre con un volumen de beneficios de 231 millones de euros, según la CECA.




