Los tres grandes partidos mostraron ayer su respeto a la decisión de la Iglesia de designar al ex presidente de Cajasur, Santiago Gómez Sierra, como obispo auxiliar de Sevilla. Donde ya saltaron chispas fue al valorar las palabras de Gómez Sierra. Este se reafirmó el sábado en la posición que tomó el Cabildo, fundador de la extinta caja —ahora es un banco—, el pasado 21 de mayo de liderar la mayoría que tumbó en el consejo de Cajasur la fusión con Unicaja por no existir un acuerdo sobre el recorte de personal en la caja cordobesa, lo que supuso su intervención y venta a BBK.
Gómez Sierra argumentó que obraron así en «defensa de los trabajadores de la caja, los impositores, la Obra Social y el territorio de la entidad». Y pidió «respeto» para su decisión. No tuvo mucho éxito con el PSOE. El secretario provincial de los socialistas y alcaldable por Córdoba, Juan Pablo Durán, sostuvo que «cuando uno ejerce un supuesto derecho haciendo daño a otro es un agresión». Y sostuvo que la votación del pasado 21 de mayo en el consejo de la caja en que se rechazó la fusión con Unicaja fue «una agresión», ya que «Córdoba perdió una caja por la decisión» que lideró el Cabildo y «no se pueden respetar» actuaciones que perjudican a la provincia.
Críticas de IU
Sostuvo que la postura que adoptó este órgano eclesiástico ha generado «incertidumbre y zozobra» en los trabajadores y en Córdoba que «no tienen despejado su futuro aún». Por ello, concluyó, «no puedo respetar a los que agreden y hacen daño, como se ha hecho daño a toda Córdoba».
Su homólogo en IU, Francisco Martínez, también cargó contra la defensa que Gómez Sierra hizo de la posición del Cabildo: «Él lo que ha hecho ha sido lo peor para los trabajadores. Creo que hará mucho mejor el papel eclesiástico que el de banquero».
Por su parte, el presidente provincial del PP y alcaldable por Córdoba, José Antonio Nieto, calificó de «muy sensata» la reflexión del ex presidente de Cajasur pidiendo respeto a la postura del Cabildo. De hecho, indicó que Junta y PSOE han sido «injustos» con sus reproches a este órgano eclesiástico, sobre el que «cargaron las tintas totalmente». Denunció que fue su «forma de eludir la responsabilidad» en lo sucedido con la caja. En esa línea, lamentó que la Administración regional y los socialistas tuvieran «una idea preconcebida de qué había que hacer con Cajasur. No quisieron consensuar su decisión con quien fundó la entidad y el resultado fue muy malo». No se puede olvidar que la Junta impulsó al máximo la fusión con Unicaja, en busca de su anhelada «gran caja» andaluza.
Por último, Nieto quiso expresar la «tremenda alegría» por el hecho de que Gómez Sierra, tras un «tiempo de sinsabores», pueda dedicarse «a lo que él de verdad siente: la labor pastoral. Y podrá hacerlo en un puesto muy importante».




