José Romero entró ayer en la primera plana de la compraventa del Córdoba. Tras dos anuncios de traspaso (por el momento incompletos), el propietario del mayor paquete accionarial de la entidad blanquiverde convocó a los componentes del consejo de administración para informarles de la situación por la que actualmente atraviesa el club y anunciarles las primeras medidas a tomar tras un tiempo marcado por las incertidumbres. La reunión tuvo lugar por un periodo cercano a las tres horas y de la misma no se sacaron conclusiones con carácter definitivo, puesto que el club aún no ha cambiado de dueño y no ha solventado sus problemas económicos. Por eso, lo único que quedó claro es que el Grupo Prasa sigue estando al frente del proyecto hasta que se concrete una venta.
A la conclusión del encuentro, el Córdoba CF, a través de su página web, emitió un comunicado en el que dio a conocer los puntos fundamentales (cuatro) del encuentro, ya que los componentes del consejo de administración decidieron no realizar ningún tipo de declaración.
El primer paso anunciado por José Romero a la directiva del Córdoba fue el restablecimiento del equilibrio patrimonial de la sociedad. Es decir, que Prasa, tal y como anunció ABC, aportará activos que garantizarán los 2,7 millones necesarios para evitar la disolución de la sociedad. Así se confirma que desde la constructora se estaba activando un plan B independiente a los movimientos de compraventa.
En este sentido, el Córdoba CF sigue a la espera. El segundo punto del comunicado apuntaba que Grupo Prasa aún confía en que el acuerdo rubricado con Signum Inversiones, la empresa de Víctor de Aldama, tenga validez y que aparezca con el dinero pactado el 12 de enero con el fin de proceder al cambio de poderes en la sociedad. El montante económico asciende a 8,5 millones, si bien 3 de ellos deberían haber llegado ya para proceder al restablecimiento del patrimonio de la sociedad. Sin embargo, esta espera no excluye la posibilidad de negociación con otros grupos inversores con los que Prasa aún mantiene conversaciones, por lo que evidenció el texto del comunicado oficial. La candidatura árabe sigue latente, mientras que también se especula con el interés de un grupo inversor español.
Y es que la larga espera a la que sigue sometiendo De Aldama a Prasa, con continuados plazos incumplidos, ha provocado que se especulara con la opción de que Romero «cortara» definitivamente la candidatura del madrileño, algo que finalmente no se produjo. El representante de Signum, que se encontraba de viaje de negocios fuera de España, argumentó a ABC ayer que «seguimos haciendo las gestiones para que lleguemos al acuerdo cuanto antes. Confiamos en que la semana que viene podamos dar novedades».
Aunque no trascendió a la luz pública, desde Prasa se sigue descartando la idea de entrar en un concurso de acreedores. Ahora, la entidad blanquiverde se va a someter a un proceso de «economía de guerra» con el fin de acabar la temporada de la mejor manera posible hasta que se encuentre un comprador.
Con todo, esa opción que tiempo atrás parecía remota ahora no resulta tan imposible. Al menos, ayer Romero dio un paso al frente para evitar la disolución de la sociedad. Lo de la compraventa sigue más lento.




