Dos paseos por Canarias y dos victorias. Con Alberto Aguilar, goleador en ambas, como ejecutor de Tenerife y Las Palmas. Preguntas: ¿Por qué no se juegan allí todos los partidos a domicilio? ¿Qué pasó con la teoría del aplatanamiento?
El Córdoba, posiblemente, no esté para meterse en el «play off» de ascenso, aunque reitero, como hago desde el principio de temporada, que sí lo puede y lo debe luchar hasta las últimas jornadas. Lo que cada día tengo más claro es que la guerra del descenso está lejos de ser su batalla. En ningún instante de la temporada, ni en los peores momentos, lo ha parecido. Ayer lo confirmó. Después de tres derrotas consecutivas, dio un golpe sobre la mesa para frenar la ola de pesimismo.
Y, ojo al dato, ya tiene a tres equipos a cuatro o más partidos de distancia. Demasiado camino por recuperar a falta de sólo 12 jornadas. El Córdoba está equidistante de las eliminatorias y del último puesto de descenso (7 puntos). No veo enemigos por abajo. La plantilla debe creerse que lo es por arriba.



