Primero fue un no rotundo e innegociable a las pretensiones del comercio, hace un mes un «ya veremos» y ahora un sí, «porque así lo ha pedido la ciudadanía». De esta manera se puede resumir la postura que ha mantenido el Ayuntamiento con respecto al controvertido tema de la peatonalización de la calle Cruz Conde que, en un tiempo récord, ha pasado del negro al blanco a una velocidad directamente proporcional a la cercanía de las elecciones municipales.
De esta manera, la calle Cruz Conde será totalmente peatonal en el tramo entre Tendillas y Conde de Robledo, desde donde se permitirá la salida de vehículos, en un sólo carril, desde el parking de Edaco en dirección Ronda de los Tejares. Según confirmó ayer Ocaña: «la ciudadanía es sabia y ha ganado. Es la mejor aportación que se puede hacer para poner en valor y disfrutar de esa calle remodelada».
Con esta nueva vuelta de tuerca, el discurso de IU se olvida de lo pactado con su socio de gobierno, PSOE, los vecinos, así como de los estudios previos y los planes de movilidad que justificaban el «no frontal» a las peticiones del PP y de Comercio Córdoba que abogaban por la peatonalización total de la calle cordobesa a imagen y semejanza de la calle Larios en Málaga.
El nuevo «rompecabezas»
Con esta nueva decisión, se cumple estrictamente el dicho de desvestir a un santo para vestir a otro. Por un lado se cumplen las pretensiones de los comerciantes, pero se quedan sin respuesta las necesidades de los residentes ya que nada se les ha dicho sobre cuáles van a ser sus opciones para llegar a sus cocheras. «Nos reunimos con el Ayuntamiento el pasado día 24 y no nos dijeron nada de este asunto. Más improvisación y los residentes a aplicarnos el dicho de «esto son lentejas...», indicaba nada más conocer la noticia la responsable de la asociación vecinal Centro Histórico, Elena Lechuga, que a su vez insistió el uso de «cámaras en vez de las famosas pilonas que están generando muchos problemas como el atasco de la pasada semana en la calle Valladares».
Pero las incógnitas no sólo atañen a los residentes, sino que van mucho más allá. Por lo pronto ¿Qué va a ocurrir con ese «innegociable» uso del transporte público que iba a recorrer la calle? Básicamente que «como la ciudadanía ha triunfado» se tendrá que afrontar la enésima reforma de líneas de Aucorsa, así como de todo el tráfico del Centro que tendrá que asumir como definitivo el cierre total de la mayor parte de la calle.
Junto a esto, cabe preguntarse ¿cómo se va a gestionar ahora la entrada y salida del aparcamiento de la calle Sevilla? Cabe recordar que la empresa propietaria, Luyfe, ha ganado en el TSJA el recurso que le interpuso al Consistorio para que la mitad de las plazas del parking fuesen de uso libre, no sólo para residentes como planeaba el Ayuntamiento.
Parecidas preguntas surgen con el destino de la doble pilona instalada en su día en Cruz Conde, con cargo a los fondos anticrisis—147.000 euros— que ahora, según Urbanismo «está guardada en espera de que se le dé un nuevo uso», una respuesta que, sin embargo, no explica cómo los responsables de la empresa que está realizando las obras, cuestionados ayer por ABC, no supiesen «absolutamente nada» de que en el medio de la calle estuviese programada una pilona. «Como no quieran que levantemos ahora otra vez la calle y la instalemos», indicaba uno de los obreros. Visto lo visto, y teniendo en cuenta que hay elecciones todo puede pasar.




