CÓRDOBA
...en el que podría verse el proceso integral de elaboración de un perol. Sobre 216.914 metros cuadrados que sellaban el vacío entre la frontera de la N-432 (variante este) y los barrios del eje de Levante, habría huertos ecológicos y microinvernaderos para cultivar la base elemental de tan rico manjar. Pasarelas por doquier cruzarían tres montañas artificiales hacia el Molino Ciego donde se implantaría el perolódromo, consensuado entre las peñas y Rosa Aguilar. Los fuegos de estos peroles provendrían de la energía renovable, que daría el toque moderno en las colinas del gran pulmón verde, «mitad parque de ciudad, mitad parque periurbano», como lo definió Andrés Ocaña el 20 de mayo de 2005, el día que presentó otra maqueta más.
Paraíso bucólicoHuertos ecológicos, microinvernaderos, piscinas, montañas artificiales, ovejas y hasta un perolódromo...
Toda una ciudad deportiva con dos piscinas, pistas polideportivas, zona de juegos infantiles, aparcamientos, restaurantes y cafeterías..., y todo, con el aliciente de ver cruzar por sus praderas a rebaños de ovejas. Ni novela pastoril ni estampa bucólica superarían esta imagen de la Córdoba trashumante. El perol más ecológico del mundo.
El proyecto ideado por el arquitecto Manuel Ocaña, tuvo en el socialista José Mellado a su mentor. Un convenio urbanístico con Prasa, dueña mayoritaria de suelo al otro lado de la carretera en el macroplan parcial LE-1 (Ciudad Jardín de Levante), donde se edificarían más de 4.000 viviendas, según el PGOU, sería la herramienta para ejecutar este proyecto demandado por los vecinos de la zona décadas atrás. El coste, unos 6 millones de euros.
Luego, empezaron a llegar los problemas. Mellado lo vendió en su última campaña electoral. Nada. Rosa Aguilar y Andrés Ocaña lo retomaron con el primer escollo: la necesidad de entubar el arroyo Pedroche que lo atravesaba por abajo. Se firmó un acuerdo con la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir para adelantar estas obras. Mientras se ejecutaban, Ocaña vendió la maqueta un 20 de mayo de 2005 y en marzo de 2006 se colocó la primera piedra. Y hasta ahí, porque luego llegaría la crisis económica y Prasa, como todas las empresas constructoras, encontró las dificultades del momento.
El tiempo no borró de la memoria la maqueta de Manuel Ocaña. IU lo incluyó en su programa electoral de 2007 dándolo por hecho para este mandato. Pero, el otro Ocaña, el alcalde, durante una visita a los barrios de la zona en noviembre pasado se topó con el fantasma del parque de Levante. Y en lugar de apagar el fuego, le echó gasolina a la hoguera. Entonces, explicó que se estaba en negociaciones con otra empresa que lo ejecutaría gracias a una nueva ordenación urbanística en trámite. Y añadió: haremos más instalaciones deportivas...




