El Consejo de Administración del Córdoba CF decidió ayer que solicitará de inmediato acogerse al concurso de acreedores para resolver la delicada situación económica. El club formalizará en unos días la comunicación al Juzgado de lo Mercantil número 1 de Córdoba. Será un concurso voluntario, según explicó ayer el presidente de la entidad blanquiverde, José Miguel Salinas, nada más finalizar la reunión del órgano de gobierno del club.
El Córdoba llega al concurso, tras no conseguir un acuerdo con los acreedores para el aplazamiento de las deudas, especialmente con las Administraciones Públicas, representadas principalmente por la Agencia de Estatal de la Administración Tributaria (AEAT, Hacienda) y por la Tesorería General de la Seguridad Social. Los salarios de los futbolistas y trabajadores representan un gran capital adeudado. El Real Madrid también está entre los acreedores más importantes, por el impago del traspaso del fichaje de Agus. Además, existe un largo cartel de pequeños proveedores que no cobran.
El Córdoba se presenta al concurso con una deuda vencida de 6,5 millones de euros. Sin embargo, el club es consciente de que generará hasta el 30 de junio, fecha de finalización de este ejercicio, otros dos millones más de déficit. Los gestores tendrán que buscar fórmulas independientes del concurso para abonar esos dos millones, ya que el instrumento judicial sólo puede circunscribirse, actualmente, a los 6,5 millones de euros de deuda vencida.
La petición de concurso voluntario será analizada por el titular del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Córdoba, Fernando Caballero, un día después de la presentación formal de la solicitud. El juez decidirá sobre la declaración o dará cinco días al Córdoba para subsanar la documentación aportada si observara algún error.
La declaración la adoptará el juez mediante auto. Éste recogerá, entre las consecuencias más importantes, las facultades para administrar y disponer de los consejeros, el nombramiento de los administradores concursales y las medidas cautelares que adopte, en su caso, para asegurar el patrimonio de la sociedad anónima deportiva. La declaración del concurso será publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Los acreedores tendrán un mes para reclamar sus deudas desde el día siguiente a esa publicación. A partir de entonces, comenzará la negociación formal vía concursal con los acreedores, aunque el Córdoba ya le ha traslado informalmente que iría a concurso.
La falta de liquidez ha provocado esta decisión. Por ejemplo, a los jugadores se les adeudará tres nóminas la semana que viene (febrero, marzo y abril). Hacienda, además, reclama casi 3 millones de euros. Con la Seguridad Social tiene otro millón pendiente. Incluso, el Madrid debe recibir medio por el traspaso de Agus.
Sin embargo, la predisposición al pago es total. De hecho, los rectores blanquiverdes avanzaron que van al concurso, pero que no tienen intención de realizar ninguna «quita», especialmente con los futbolistas. Aunque se reserva la opción de utilizarla con el resto de los acreedores, sobre todo con el Madrid, que bloqueó sus derechos federativos en enero.
El club presentará un plan de saneamiento a 8 años vista. Los más duros serán los tres primeros. Son los que coinciden con el actual modelo de reparto de los derechos televisivos, que se incrementarán notablemente desde la campaña 2014/2015, lo que permitirá un nuevo horizonte. Ahora, el Córdoba ingresa dos millones por televisión, pero se prevé que sean 3,7 millones cuando se firme el nuevo contrato.
Presupuestos y reuniones
La entidad blanquiverde se ha planteado un escenario de ingresos de 6,6 millones de euros por año. El presupuesto de las tres primeras temporadas estará en unos 5,5 millones de euros. El millón de euros restante irá destinado a pagar los compromisos adquiridos por el concurso de acreedores.
El presidente del Córdoba, José Miguel Salinas, se reunió ayer con la plantilla para comunicarles la situación. La cita comenzó sobre las 19.30 horas en el salón de actos del fondo norte. Duró unos 45 minutos. Arteaga, al final de la reunión, avanzó que «nos han garantizado que cobraremos el 100 por cien de lo adeudado y de nuestros salarios hasta 30 de junio». El presidente, además, aseguró que «me he comprometido con ellos a informarles puntualmente».
Salinas, luego, comenzó un cónclave con el consejo. Duró casi una hora y media. A la conclusión, el máximo rector confirmaba que «hemos tomado la decisión de solicitar la declaración voluntaria de concurso», con el objetivo de «hacer el club viable».
El presidente aclaró que la petición formal al juzgado se hará «en los próximos días» y que esta situación «no impide» que pueda «volver a la normalidad» a corto plazo por dos vías, que son «la entrada de un nuevo accionista o que el actual consiga recursos que aportar».
La consecuencia más inmediata de la entrada en concurso será que se levantarán los embargos y las pignoraciones sobre los ingresos, lo que dará más liquidez al club.



