La decisión del PP de preguntar ayer en el Congreso a la ministra de Medio Ambiente, Rosa Aguilar, sobre su gestión en las naves de Colecor, levantadas sin licencia en 2005 cuando era alcaldesa, provocó una sorprendente reacción en el candidato de IU y actual regidor, Andrés Ocaña.
El que era edil de Urbanismo cuando el empresario Rafael Gómez realizó esta edificación, criticó que el PP traslade a la Cámara Baja un «debate local que ya está excesivamente manido». Pues lo estará, pero el Consistorio no ha cobrado aún los 24,6 millones de multa a Gómez por esta construcción y el plan especial que será la base para regularizar las naves está parado por un recurso ante el Supremo.
Sobre la pregunta en sí —realmente, fueron ocho— en el Congreso, generó un rifirrafe entre quien la formulaba, el diputado por Córdoba del PP Rafael Merino, y Aguilar. La ministra sostuvo que siempre ha obrado en la legalidad. El congresista le espetó que sus palabras se «contradicen» con los hechos: «40.000 metros» acometidos «sin ninguna licencia municipal cuando usted era alcaldesa». Aguilar no contestó ni una cuestión. Sí acusó a los populares de «contaminar la campaña de Córdoba, que no merece lo que el PP le hace».



