La asamblea general de la caja Rural de Córdoba aprobó ayer acogerse a un proyecto de Sistema Institucional de Protección (SIP) con Rural del Sur y Rural Extremadura, como los presidentes de las tres entidades ya hicieron público el pasado mes de febrero en Mérida. Con este nuevo paso, al que precedió una reunión del consejo rector de la cooperativa de crédito cordobesa, sólo resta ya que la próxima semana las asambleas de Rural Sur y Extremadura den también su visto bueno.
Esta integración, que podría estar concluida legalmente a lo largo de este mes, crea una cooperativa de crédito con un negocio de 11.380 millones de euros, de los que la Caja Rural del Sur aporta la mayor parte, 7.272 millones de euros, seguidos de los 2.135 millones de Córdoba y los 1.973 de Extremadura.
La nueva entidad contará con 1.545 empleados repartidos por las 499 oficinas con que cuentan en sus zonas de actuación, donde al no tener duplicidad de redes, como es el caso de las cajas de ahorro, no está previsto que se produzcan cierres. Por contra, las tres entidades han asegurado que la red comercial «se potenciará en el futuro».
Domicilio social en SevillaEl domicilio social de la entidad central se establecerá en Sevilla, manteniéndose servicios centrales operativos en las tres capitales (Badajoz, Córdoba y Sevilla).
La presidencia la ostentará el responsable de la mayor entidad, la Caja Rural del Sur, José Luis García Palacios, aunque habrá dos vicepresidencias que ocuparán los máximos dirigentes de la Caja Rural de Córdoba, Manuel Enríquez, y la Caja Rural de Extremadura, Mariano Señorón.
Si no hay cambios de última hora sobre lo acordado, las decisiones serán tomadas por mayoría reforzada, impidiendo así que la Caja Rural del Sur, mayoritaria en el nuevo SIP, tome unánimemente las decisiones.
En cuanto a los ratios económicos, el nuevo grupo cooperativo será el segundo en volumen de negocio dentro de la Asociación Española de Cajas Rurales (AECR) —tras Cajamar, una sociedad que también lideran dos cajas rurales andaluzas, Almería y de Málaga, a las que se han unido varias más en los últimos años—, con un volumen de 11.380 millones de euros, resultante de la suma de las tres entidades.
Además, las tres suman unos activos totales medios por 7.023 millones de euros, lo que les deja en en el tercer lugar en el grupo AECR; y serán los primeros en «parámetros fundamentales como la tesorería, con 546 millones, y el margen de explotación, con 67 millones».
El objetivo de esta «fusión fría» busca «dar los pasos necesarios hacia una mayor integración para tratar de conseguir mayor dimensión, solvencia y eficiencia, preservando la personalidad jurídica» de cada una de las entidades de cara a continuar con el arraigo territorial en las zonas de actuación.



