CORRESPONSALES
Los juncos y altares tomaron ayer también los pueblos de la provincia. En Cabrase celebró la festividad del Corpus Christi con la solemne procesión vespertina que recorrió las céntricas calles de la ciudad una vez finalizada la santa eucaristía, que comenzó una hora más tarde de lo previsto debido a las altas temperaturas. Sobre una alfombra de clavel blanco se alzó la rica custodia barroca labrada por Damián de Castro y Pedro Sánchez de Luque en cuyo interior se venera el Santísimo Sacramento. Numerosos altares fueron instalados en las calles por las que transitó la procesión en los que se rindieron las correspondientes veneraciones.
En Aguilar de la Frontera la amplia comitiva que acompañó a Jesús Sacramentado partió de la parroquia del Soterraño a las 19.30. Centenares de niños y representaciones de hermandades acompañaron a la custodia de plata que se diseñó en el año 1816.
Un poco más tarde comenzaba el cortejo en Lucena. A las 21.30 horas salía desde San Mateo la procesión del Corpus Christi tras una solemne celebración eucarística interparroquial, presidida por el vicario general de la diócesis de Córdoba, Francisco Jesús Orozco Mengibar, y concelebrada por todos los sacerdotes de Lucena. Una multitudinaria manifestación de fe acompañó a la Sagrada Custodia del Sagrario Mayor de San Mateo por las calles lucentinas.
En Pozoblanco, al igual que en la mayoría de pueblos cordobeses, los altares por las calles y los niños luciendo de nuevo sus trajes de Primera Comunión fueron la nota predominante,informan J.P. / J. M. G, / F. O.



