PRESIDENTE DE FAASA
—¿Cómo está sorteando la crisis económica el Grupo Faasa?
—Sortearla no es fácil, pues son muchas las variables que hoy generan incertidumbre. Por ello, estamos centrando gran parte de los esfuerzos en la búsqueda de nuevos mercados internacionales y en la diversificación de actividades en España. A todo ello, se le une indiscutiblemente una política de mayor racionalización de los recursos, el desarrollo de políticas de I+D+i y la formación como base de mejora competitiva.
—¿En qué medida está afectando la actual situación económica al sector aeronáutico?
—El sector aeronáutico, según la rama de actividad, se ve más o menos afectado, pero todos tienen una coincidencia: el precio del petróleo, los repuestos, la financiación y una mano de obra que es muy cualificada. Esto nos lleva a soportar costes que, a priori, son difíciles de reducir. También se le unen las fuertes exigencias de la normativa aeronáutica, por lo que a las compañías nos obligan a realizar cuantiosas inversiones.
—¿Con qué facturación cerraron 2010? ¿Qué previsiones tienen para este año?
—El año 2010 se cerró con una mejora de ventas. Pronosticar siempre desde la prudencia absoluta, al menos, quedarnos como estamos.
—Su empresa se caracteriza por su apuesta por el exterior. ¿Qué peso tiene la internacionalización en el conjunto de su negocio?
—La presencia en el exterior y la diversificación de mercados es clave para nosotros. Nuestro grupo inició su andadura internacional en 2005, con la creación de Faasa Chile. Los ingresos procedentes del exterior en los últimos 4 años se han duplicado y ya suponen el 12 por ciento del total de facturación de nuestra empresa.
—Hace un año tenían el objetivo de entrar en Perú. ¿Lo han conseguido? ¿Hay otros mercados donde estén estudiando entrar?
—Estamos en ello, pero en nuestro sector, además de tener las barreras habituales a la hora de montar un negocio en otros países, existen otras muy restrictivas relacionadas con la aviación en cuanto a permisos se requiere. Lo que sí hemos logrado es posicionar un helicóptero de gran porte en Chile.
—A finales de 2010 se cerró un acuerdo de venta de Ucoaviación entre Faasa y la UCO. ¿Qué planes tienen para este proyecto?
—Los primeros planes son trabajar en el desarrollo de una escuela orientada a la formación de pilotos de avión exclusivamente y, de forma adicional, ofrecer los estudios universitarios mediante un convenio con la UCO. A esto le sumamos la aportación de recursos suficientes para tener una escuela acorde a los tiempos. —Usted también es el presidente de Asociación de Fabricantes (Asfaco). ¿El sector empresarial al que pertenece puede aguantar muchos años más de crisis?
—Le aseguro que no. Todos debemos aplicar medidas de austeridad y asumir lo que realmente podamos soportar, por supuesto, con un endeudamiento racional de una financiación que llega con cuentagotas y con la aplicación de convenios laborales flexibles.



