A la salida de la reunión con el jurado, el mensaje de todas las ciudades candidatas era único: «Optimismo y buenas sensaciones». Después de una hora y media de defensa de sus respectivos proyectos culturales para el 2016, el mensaje, a expensas de lo que pueda suceder esta tarde, era tan evidente, como interpretable, ya que en los matices se encuentran las diferencias, y con ello las expectativas, entre las diferentes candidatas.
De esta manera, Burgos 2016 fue la que expresó mayor convencimiento en sus posibilidades de mantenerse como favorita en la puja, una vez mantenido el encuentro con los miembros del jurado de la Capitalidad. «Salimos muy contentos y satisfechos de haber podido responder a las dudas que nos ha planteado al jurado sobre nuestro programa cultural», señalaba el alcalde de Burgos, Javier Lacalle, nada más abandonar el recinto.
El edil burgalés, al que le tocó ayer «abrir el fuego» de la jornada de exposiciones, adelantaba que «el jurado nos ha expresado su satisfacción por el rigor de nuestro proyecto y por la abundante documentación que les hemos aportado». Junto a él, la directora artística del proyecto, Mary Miller, que destacaba, por un lado, la necesidad de este nombramiento para la ciudad y el apoyo ciudadano que recibe Burgos 2016. «No creo que haya otra ciudad candidata que pueda decir lo mismo. Burgos lo necesita y la evolución en apoyo ciudadano es espectacular», indicaba Miller en clara alusión a dos aspectos que también representan gran parte del sueño de Córdoba 2016: impulso socioeconómico y respuesta ciudadana.
Si la presentación de Burgos fue la más sobria, en el extremo opuesto estuvo la de San Sebastián, que apostó por una puesta en escena mucho más visual e incluso teatral, tanto desde el punto de vista técnico, como del de algunos de los miembros de la defensa de una candidatura a la que la llegada de Bildu a la Alcaldía de San Sebastián ha afectado, y mucho.
De esta manera, el que ha sido su alcalde durante los últimos 20 años, el socialista Odón Elorza, llegaba al Museo del Traje con una llamativa camiseta de El Guernica en la que se podía identificar el símbolo de la «Siempre viva», la flor que representa a las víctimas del terrorismo, tal y como Elorza se encargó de destacar.
Y es que las dudas sobre el proyecto de San Sebastián son más que evidentes con la llegada de Bildu a la Alcaldía. «Nuestra candidatura defiende la convivencia pacífica de la ciudadanía y no sé cómo va a afectar la llegada de Bildu. No estoy en la mente del jurado. Hay que hablar claro: tenemos un problema de convivencia, como otras muchas ciudades de Europa y apostamos por la cultura para superarlo», indicaba un Elorza que reconocía que a los actuales regidores de San Sebastián, Bildu, «les falta aún un camino por recorrer en materia de convivencia y madurez democrática».
Por si quedaba alguna duda de las dudas que genera la candidatura vasca, el actual alcalde de San Sebastián por Bildu, Juan Carlos Izaguirre, se encargaba de despejarlas no queriendo responder a ninguna de las cuestiones espinosas que le plantearon.
Al igual que San Sebastián, aunque por motivos más que diferentes, la candidatura de Las Palmas tampoco parece tenerlas todas consigo. «Hemos salido con moderado optimismo porque hemos presentado un proyecto realista, auténtico y real», indicó el nuevo alcalde de Las Palmas, el popular Juan José Cardona, que no dudó en reconocer que «hemos salido airosos de un interrogatorio incisivo e intenso». Precisamente, las preguntas del jurado fueron directamente a dos de las debilidades que se han achacado a la candidatura canaria, por un lado el apoyo y la implicación de la ciudadanía no sólo de Las Palmas, sino del resto de islas, y, del otro, el futuro y pervivencia de los organismos previstos para 2016, algo que ya les fue criticado en la primera fase.



