—Lo primero de todo, bienvenido de nuevo a casa.
—Espero que sea de corazón. Cuando me fui de aquí dejé dicho al club que estaba para lo que se me necesitase fuera cual fuera la situación, el puesto y la categoría en la que militase. No ha pasado mucho tiempo desde aquella vez y vuelvo a un sitio que quiero mucho, donde empecé como jugador y como persona, aunque en una situación que es bastante complicada.
—Mañana empieza la pretemporada. ¿Está usted listo?
—Llevo listo toda mi vida. Es lo que más me gusta en el mundo y estoy deseando ya conocer al equipo y empezar a trabajar. Queda muchísimo trabajo por hacer para coordinar a todos y acostumbrarles a nuestras rutinas para confeccionar un buen bloque.
—Pues tiene poco tiempo, porque la plantilla no está definida del todo.
—Intentaremos trabajar con los que estemos y a los que se incorporen luego, que faltan otros seis o siete, iremos haciendo otro tanto con ellos. La idea es hacer prácticamente casi todo en poco espacio de tiempo. Todavía nos faltan puestos y tenemos que seguir mirando qué jugador nos agrada a todos y cómo hacernos con él.
—La Manga es un sitio que ya conoce para la pretemporada.
—Sí. Tiene unas instalaciones buenísimas para trabajar en todas las facetas.
—¿Y los encuentros amistosos previstos son de su agrado?
—Sí. Los hay muy bonitos, como el que jugaremos en casa contra el Sevilla, que es uno de los mejores de Europa. En ese partido intentaremos ofrecer a nuestra afición un poco de lo que vamos a ver durante todo el año en juego. El resto están muy bien colocados y planificados y tenemos de Primera, Segunda, Segunda B, extranjeros... Una variedad para catar a los jugadores en distintas situaciones.
—Fede, Bernardo, Hervás, Sillero... ¿Es el año de la cantera?
—La verdad es que siempre he mirado a la cantera con cariño, pero no soy yo quien tiene que llamar a la puerta, sino el que va a poder abrirla, siempre que haya alguien al otro lado pidiendo la oportunidad. Nadie va a regalar nada a nadie. Ahora la situación económica del club les facilita la llegada, pero tienen que pensar en que en otras circunstancias les costaría más. Este año vamos a intentar que en la primera plantilla haya varios canteranos y si se lo ganan jugarán dentro y fuera del Arcángel.
—¿Qué tipo de fútbol vamos a poder ver esta temporada?
—Es la quinta mía como entrenador y siempre he intentado que el aficionado cuando vea al equipo se divierta, porque es la única fórmula que tenemos para que acuda al campo. Esperemos que eso, además, venga de la mano de buenos resultados. Queremos presentar un proyecto de futuro, de ilusión, basado en gente con muchísimas ganas de hacer bien las cosas y sobre todo intentando que la gente en el estadio se lo pase bien.
—¿Qué competición se espera?
—Muy dura y muy larga. Hace falta una muy buena plantilla para soportar el trabajo hasta el final y es una Segunda en la que cada uno va a luchar por alcanzar su objetivo. Nos va a exigir lo mejor de cada uno.
—¿Será complicado meterse en play off?
—Este año se han quedado fuera equipos como el Cartagena, con uno de los presupuestos más altos de la categoría, el Valladolid casi no lo consigue y el Tenerife acabó descendido. Es decir que entrar ahí es complicadísimo. Te tienes que medir durante 41 jornadas con equipos de superior presupuesto, algunos cuadruplicando al nuestro, y ya esos partidos son complicados. ¿Que vamos a intentarlo? Indudablemente, yo no digo a nada que no, pero siendo objetivos, es muy difícil.
—¿Qué mensaje se manda entonces con este equipo?
—Me comprometo a trabajar con mi equipo y a intentar que la gente del Arcángel se divierta. Que puedan ver a un equipo con buen fútbol, con frescura, con alegría y luego intentar cuanto antes los 52 puntos. A partir de ahí ya veremos a ver si hay equipo y puntos de por medio para otras cosas. El campeonato es como una escalera y hay que subir peldaño a peldaño. Plantearse metas a largo plazo no es operativo ni práctico.
—¿Ese es su reto?
—Ir semana a semana, sí. E intentar ganar en todos los sitios, en todos los campos y a todos los rivales. Quiero que mis jugadores crean que están capacitados para vencer a cualquiera.
—¿Y cuál es su deseo?
—Lo único que espero es tener el apoyo de la afición y que ésta se dé cuenta de que estamos en un momento complicado, en un punto de inflexión y entre todos tenemos que sacarlo adelante. Espero que el equipo sienta el cariño y la cercanía de la maravillosa afición que hay en Córdoba.
—¿Guarda usted algún recuerdo malo de su anterior etapa?
—Hay cosas que me gustan y hay cosas que no, pero en esta vida no hay que estar constantemente mirando hacia atrás y viendo lo malo y lo bueno, las malas experiencias o las situaciones que no son agradables, sino todo lo contrario: hay que trabajar y pensar en positivo.
—¿Cómo ha sido hasta el momento su relación con el presidente, Carlos Roldán?
—Pude conocerlo el día de su presentación y luego hemos tenido contacto casi a diario. Me parece una persona que entra en un mundo que para él es nuevo, y es lo suficientemente inteligente como para saber rodearse de la gente que sabe que le van a ayudar y que le van a asesorar bien y en este caso cuando ha echado mano de Juan Luna como director deportivo creo que acierta porque si hay alguien que se preocupa por el club, ése es Juan.
—¿Cuál ha sido su primera decisión como entrenador?
—La verdad es que ya he tomado bastantes. Hemos estructurado la plantilla, ver qué es lo que hay, ver qué es lo que nos puede valer y empezar a funcionar empezando a hacer fichajes. Las mías son decisiones técnicas y seré quien decida qué jugadores van a seguir el año que viene y cuáles no. Hay una circunstancia especial al estar en concurso de acreedores y es que hay jugadores que tienen una ficha altísima y el club no puede permitirse el lujo de pagarles, y ahí ya la opinión deportiva cuenta muy poco y pesa más la parcela económica.
—¿Conoce a los nuevos jugadores?
—Sí, salvo alguno que conocíamos menos. Pero la mayoría son jugadores de los que tenemos referencias y conocemos. Esa es la idea: que venga gente que conozcamos, que tengan ilusión, en un año en el que no podemos encontrar grandes nombres porque la disponibilidad económica no lo permite, tenemos que estudiar el mercado y hacer un buen grupo de buenos jugadores de la categoría.
—¿Cuál ha sido su participación en los fichajes?
—Todos los que se han hecho hemos estado todos nosotros de acuerdo en última instancia. El presidente también ha estado hablando con nosotros sobre los nombres que se han puesto sobre la mesa y algunos han venido de él.




