Francisco Agudo está pletórico y no es para menos. Él ha sido uno de los grandes artífices de que la semifinal de la Copa Davis se dispute en Córdoba.
—Ante todo, enhorabuena.
—Muchas gracias, pero esto ha sido una labor de todos, desde la Federación al alcalde, pasando por la prensa. Todos hemos trabajado para que Córdoba pueda ser la sede de la semifinal de la Copa Davis.
—¿Se lo cree ya?
—Sí, ya sí. Llevo algunos años en la directiva de la Federación Española de Tenis y sabía que si Córdoba planteaba un buen proyecto teníamos muchas opciones de ganar. Aunque tengo que reconocer que Santiago también estaba bien preparada.
—¿Cómo ha vivido todo el proceso desde que Córdoba mostró su candidatura a albergar la Davis?
—Lo primero que hay que destacar es que ha sido un proyecto muy silencioso porque después del chasco de Córdoba 2016, no queríamos que la ciudad se llevara otra desilusión. Así que decidimos aguantar lo máximo posible sin decir nada, hasta que ya fue inevitable.
—Pasito a pasito.
—Es la forma que creemos más efectiva. Dentro de la directiva yo he ido haciendo mi trabajo: hablando con los compañeros y vendiéndoles lo mejor posible la candidatura de Córdoba. Yo tenía la confianza de que nos la iban a dar y mis compañeros no me han defraudado. Han apoyado a Córdoba y han creído en mi palabra, en las virtudes de esta ciudad.
—¿Confiaba en ganar?
—Hasta el último momento no había nada seguro. Tenía mi pálpito, como es normal. Pero sin menospreciar a los gallegos, nuestro proyecto es muy bueno.
—¿Debe estar Córdoba agradecida a su labor?
—Yo soy un mero currante. Soy cordobés y he hecho todo lo que estaba en mi mano para que la decisión nos fuera favorable. De hecho, a mis compañeros no les he mentido pero tampoco les he dicho todo, como que Córdoba no tiene aeropuerto o que los asientos de la plaza no tienen respaldo.
—¿Qué razones le dio a los miembros de la junta de la Española para que votaran a favor de Córdoba?
—Mi principal fuerza ha sido que estuviera lejos de Francia, porque los galos vendrán, pero si pensamos en tema deportivo, ya no en el turístico, es mejor para nuestro equipo que no tengan tanto apoyo. Además, jugó a nuestro favor la menor altitud de Córdoba, que el graderío ya está hecho y que las probabilidades de lluvia aquí son mucho menores que en Galicia.
—Un gran proyecto.
—Sin ninguna duda. Es muy bueno y así lo ha comprobado la Federación. Todos estamos muy contentos, deseando que llegue ya la fecha.
—¿Qué se le pasó por la cabeza cuando vio publicado en varios medios nacionales que se iba a celebrar en Santiago de Compostela?
—Estaba seguro de que era falso. No podía ser que supieran nada. Hablé con el alcalde y le dije que estuviera tranquilo, que todavía no se había votado. Tampoco le podía decir que tenía el compromiso de mis compañeros de directiva, porque cabía la posibilidad de que cambiaran de opinión.
—¿Qué papel ha tenido José Antonio Nieto?
—Si la Copa Davis se va a celebrar en Córdoba, tiene que quedar claro que es mérito de nuestro alcalde. Con muy poco tiempo al mando ha sido capaz de dar un paso al frente y conseguir que la ciudad acoja uno de los eventos más grandes que se pueden organizar. Es para descubrirse. Ha hecho una labor sensacional y se nota que desea y quiere que su Córdoba crezca en todos lo sentidos.
—¿La Davis puede ser el punto de partida para ser protagonistas de otros eventos deportivos?
—Nieto se ha dado cuenta que con las federaciones se puede trabajar y hacer grandes cosas. Ha hecho una gran apuesta y ha salido bien.
—En estos días se ha hablado de que la decisión final ha podido estar influenciada políticamente.
—Eso es totalmente falso. Los que hemos votado no entendemos de política, además de que los gobiernos de aquí y de allí son del Partido Popular.
—¿Y el chasco de la Capitalidad ha tenido algo que ver?
—Tampoco. Nosotros hemos hablado de Córdoba 2016 porque no queríamos que nos pasara lo mismo y los ciudadanos vivieran otro fracaso, pero la decisión ha sido deportiva.
—Aunque no le guste hablar de política, ¿qué opinión le merece la falta de apoyo de la Junta de Andalucía?
—Considero que se ha equivocado. Ante un evento así, la Junta debió de dar un salto y mostrar su apoyo incondicional, aunque no aporte dinero. Todos sabemos que hay muchas fórmulas para colaborar y caminar todos en beneficio de nuestra tierra.
—Volviendo a lo deportivo. Un escenario magnífico.
—Como dice Nieto, «lo vamos a dejar de dulce». El miércoles comenzarán los operarios a preparar todo. La pista de entrenamiento al final estará instalada al lado de la plaza.
—Un dulce con la guinda en la figura de Rafael Nadal.
—Por supuesto, él ya ha manifestado que estaría encantado de estar aquí si Albert Costa lo convoca. Así que estará y todos podremos disfrutar de su tenis y su persona.
—Los hoteles han multiplicado por mucho sus precios, ¿hacen bien?
—Considero que se equivocan. No es normal que alguien deba pagar más de 1.000 euros por tres días.
—¿Le han pedido entradas ya?
—(Risas) Eso va a ser un problema. Hay mucha demanda.
—¿Está la ciudad feliz?
—Se nota. Hasta señoras mayores me han preguntado por las entradas y todo. No hay nadie que no se alegre.




