Aspiran al sacerdocio 53 jóvenes, además de los 67 que integran el seminario menor
Día 21/08/2011
Otro de los indicadores para medir la confesión de la fe cristiana en Córdoba es el porcentaje de alumnos que optan por las clases de religión y moral católica en el colegio. Las cifras correspondientes a dos de los últimos cursos lectivos evidencian que ocho de cada diez alumnos cordobeses de entre 3 y 18 años marcan la casilla de religión católica al formalizar la matrícula. Concretamente, en el curso 2008/09, de los 124.381 alumnos matriculados, el 81 por ciento cursó religión católica, y en el año 2009/10 lo hizo el 80,7 por ciento de 123.942 estudiantes. Por niveles educativos, en Infantil y en Primaria asisten casi un 94 por ciento de matriculados. Es a partir de Secundaria donde se observa un descenso importante de alumnos, con un 66 por ciento de media en Secundaria Obligatoria, y un 45 por cien en Bachillerato.
El número decreciente de vocaciones y el progresivo envejecimiento de los sacerdotes sin un relevo de jóvenes los suficientemente numeroso ha sido uno de los grandes problemas de la Iglesia en España en las últimas décadas. En Córdoba la situación no es idílica, pero sí ofrece uno de los mejores panoramas de las diócesis españolas.
En los dos seminarios mayores de la diócesis se forman en estudios de Teología 53 jóvenes, una cifra que sólo superan dos diócesis españolas en el curso que acaba de terminar: Madrid (199) y Toledo (79). De los aspirantes a sacerdotes, 33 estudian en el Seminario Mayor de San Pelagio y otros 20 lo hacen en el Redemptoris Mater, vinculado al Camino Neocatecumenal. Las cifras son más positivas si se tiene en cuenta la población de la diócesis en comparación con otras mayores: como Barcelona, donde fueron 26, Valencia, que tuvo 44, o Getafe, con 50.
En el pasado curso entraron en estos dos centros nueve jóvenes que querían ser sacerdotes, una cifra también superior a la de la mayor parte de las diócesis españolas. La última ordenación, en 2010, supuso la llegada al sacerdocio de doce seminaristas, cuando en más de la mitad de España ni siquiera hubo. Sólo Madrid, con 16, logró una cifra mejor que la de Córdoba.
Mejoría
El número de seminaristas menores también invita a cierto optimismo, aunque no todos los jóvenes que se forman en estos centros pasa después al seminario mayor. En Córdoba al final del curso pasado eran 67, frente a los 95 del anterior. De ellos pasaron al seminario mayor 4. Los demás continúan estudiando, la mayor parte estudios de ESO (41) y Bachillerato (12). Sólo Orense, con 84 alumnos, y Málaga, con 78, tienen a más seminaristas menores formándose. Una situación privilegiada si se compara con lo que sucedía hace poco más de treinta años, cuando el entonces obispo, José María Cirarda, decidió cerrar el Seminario San Pelagio y trasladar a sus alumnos al de Sevilla.
La situación cambió poco después, cuando su sucesor en la Silla de Osio, José Antonio Infantes Florido, que reabrió el centro y estableció entre sus prioridades el florecimiento de vocaciones.
Pero también crece la actividad de los laicos. A movimientos como Acción Católica, Adoración Nocturan, Comunión y Liberación, Hermandades del Trabajo o Cursillos de Cristiandad, entre otros muchos, se une el fenómeno de las cofradías, de notable florecimiento en toda Andalucía. A ellas, de gloria o de penitencia, pertenecen alrededor de cien mil personas en toda la diócesis y su trabajo y la presencia de las hermandades en la calle constituye, según todos los obispos, uno de los mayores estímulos para el cristianismo y de freno de la secularización.



