«Quiero ser el que era antes, algo que puedo conseguir aquí». Con esta declaración de intenciones se presentó en Córdoba Juan Quero, quien a primera hora de la mañana pasó el reconocimiento médico y entrenó con sus nuevos compañeros. Por supuesto que desde el primer minuto se ha sentido más a gusto al tener como «Cicerones» a Paco Jémez y Luna Eslava, quienes ya trabajaron con él la pasada temporada: «Se ha hecho de rogar, pero vengo con un plus de motivación al trabajar con dos grandes profesionales».
Además, aseguró que llegar a Córdoba, pese a perder dinero en la operación, suponía para él «un paso adelante. En el Rayo, pese a estar en Primera, lo habría tenido muy difícil para poder jugar. Venir al Córdoba no es un paso atrás, porque me quieren, y yo quiero ser feliz jugando al fútbol. Y creo que aquí voy a serlo».
En cuanto a su estado físico, Quero advirtió que «estoy bien porque prácticamente no he perdido entrenamientos durante la pretemporada. Estoy a disposición de lo que quiera el entrenador», en una clara alusión a la posibilidad de que pudiera debutar en un hipotético arranque liguero.
Además, tuvo palabras de elogio para sus nuevos compañeros porque «estoy contento por el trato que me han dado. Ahora, todos juntos tenemos que tirar para adelante». Y es que en su momento él visitó El Arcángel cuando el Córdoba se jugaba la permanencia con equipos como el Numancia o Las Palmas. Por eso, alegó que «ojalá este año no se repita o nos juguemos otro tipo de cosas a esas alturas del campeonato».



