Marbella obtuvo en 2009 unas ganancias de 10 millones de euros y Sevilla de 27 en 2004
Día 11/09/2011
La Copa Davis es un negocio rentable. El balance de las fases finales de la competición que se han celebrado en los últimos años en España arroja la conclusión inapelable de que la ciudad que ha acogido el torneo ha salido ampliamente beneficiada. Córdoba no tiene por qué ser una excepción, si bien el margen de ganancia para la capital puede verse mermado por dos hechos negativos con los que cuenta de partida, que son la falta de ayudas directas de la Administración autonómica y, de otro lado, que las semifinales se organizan cuando la crisis azota de lleno a la economía, algo que puede ser determinante para que los visitantes reduzcan el nivel de desembolso. ABC analiza a continuación cuál fue el impacto económico de la Copa Davis en las urbes españolas que las han organizado.
En el verano de 2009, la competición generó en Marbella un impacto directo cercano a los 10 millones de euros.La Junta sí apoyo económicamente al Consistorio, que sólo tuvo que desembolsar 600.000 euros, una cantidad inferior de la que el Ayuntamiento de Córdoba, al que la Administración regional le ha negado financiación, está gastándose en el torneo. Marbella supo implicar a las empresas privadas, que desembolsaron 700.000 euros para asegurarse un éxito económico que la ciudad malagueña ha tratado de repetir optando de nuevo a ser sede de otra eliminatoria.
La buena experiencia de Marbella venía precedida de la que obtuvo la Copa Davis en 2004 en Sevilla—también con pleno apoyo de la Junta— fue mucho más sonado. La capital hispalense organizó la final de 2004 contra Estados Unidos y además tuvo la suerte de que la cita coincidiera con el puente de la Inmaculada, lo que multiplicó los efectos y el beneficio obtenido.
De esta manera, el balance oficial señaló que la ciudad logró unos ingresos de 27,4 millones de euros en apenas una semana. De ellos, cerca de 18 se atribuyeron a la final deportiva que logró una ocupación hotelera del 96,4 por ciento en los hoteles de cuatro y cinco estrellas y un aumento del 15 por ciento en las ventas del comercio hispalense. La cita también repercutió en los monumentos sevillanos, que notaron un sensible aumento de visitantes con respecto a las cifras registradas el año anterior. El coste de la organización de la final de la Copa Davis en Sevilla fue de 2,6 millones de euros, que fueron sufragados a partes iguales por el Ayuntamiento, la Junta de Andalucía y el Gobierno central. Las tres administraciones tuvieron un saldo positivo directo de 100.000 euros.
Una decisión «acertada»
Ya fuera de Andalucía hay ejemplos notables de cómo benefician este tipo de eventos deportivos a las ciudades que los acogen. Fue el caso de Benidorm en 2009. La ciudad alicantina fue sede en marzo de ese año de una ronda final de la Davis y logró un 90 por ciento de ocupación hotelera en los establecimientos de cuatro y cinco estrellas, según las estimaciones que en su día realizó la asociación de hostelera de Benidorm y la Costa Blanca, Hosbec, que calificó la decisión de acoger una eliminatoria como «muy acertada». Hay que recordar que Benidorm es uno de los enclaves turísticos de España más poderoso en materia hotelera. La ciudad cuenta con cerca de 40.000 plazas hoteleras, a la altura de grandes capitales, por lo que lograr una ocupación de ese calibre, en pleno mes de marzo y fuera de la temporada veraniega, da buena muestra del poder de convocatoria de este evento.
Pero la Davis es un filón también en ciudades interiores con escaso o nulo tirón turístico de partida, como Logroño. La capital riojana, que también contó con el apoyo de su Gobierno regional para sufragar los gastos del torneo, acogió una eliminatoria en marzo del pasado año y el balance fue «muy satisfactorio». Según los datos oficiales, la eliminatoria, que fue la primera del año, y no una semifinal como es el caso de Córdoba, tuvo una repercusión de 2,7 millones para la ciudad y generó 650 puestos de trabajo, de los que 550 fueron contratados expresamente para la ocasión.



