Día 15/09/2011 - 09.30h
Los componentes del equipo español de Copa Davis pudieron ayer saborear la ciudad, a pesar de las dos largas tandas de entrenamiento. En ellos, Nadal (1) pasó mucho calor y Ferrer pedía explicaciones a sus ayudantes (3). Mientras, el olor de las gitanillas que adornan los palcos se colaba en la pista (2). Aunque para colarse siempre hay un niño dispuesto. Si no, sólo hay que observar a los chicos subidos en los pivotes municipales (6) para intentar ver el entrenamiento en la cancha auxiliar. Más cómodos estaban los periodistas en la sala de entrevistas (7) anexa a la de prensa. Para terminar la jornada, los miembros del combinado nacional dieron un clinic a los chicos de la escuelas cordobesas de tenis (5). Luego se dieron un paseo por la ciudad. Conocieron las Caballerizas Reales (4).



