Ayuntamiento, Junta, Diputación y UCO buscan otro perfil ante la realidad actual
Día 20/09/2011 - 09.35h
En el nuevo escenario creado por la designación de San Sebastián como Capital Europea de la Cultura para 2016, la principal incógnita es todavía el lugar de la Fundación Córdoba Ciudad Cultural, que se había encargado de canalizar los esfuerzos de la candidatura.
La entidad que crearon el Ayuntamiento, la Diputación, la Junta y la Universidad y a la que a última hora se unió la Fundación Cajasur se mantendrá a pesar de la derrota, pero con un nuevo papel que los patronos todavía tienen que definir y con una serie de incógnitas todavía por despejar.
La principal es la presencia de su gerente, Carlota Álvarez Basso, responsable e ideóloga de todos los proyectos de la candidatura así como de las dos puestas en escena ante el jurado en septiembre de 2010 y junio de 2011. Aunque todavía no hay nada oficial y el patronato de la Fundación no tiene ni siquiera fecha para su próxima reunión, lo cierto es que el Partido Popular se estaría planteando que no se le renueve el contrato, que vence precisamente el próximo mes de octubre, algo con lo que estarían de acuerdo la Junta y la Universidad.
Entre las razones estaría el elevado salario que se fijó para la gestora cultural, que está entre los más altos de los cargos públicos en Córdoba, pero también la preferencia por un nuevo perfil para una institución que también tendrá que afrontar retos diferentes, ya sin poder conseguir la Capitalidad.
Todavía es una decisión por tomar, ya que se debe hacer en el seno del patronato, pero ninguna de las cuatro instituciones apoyaría la renovación del contrato.
Tres años
Sería el final a un trabajo de más de tres años en el seno de la Fundación Córdoba Ciudad Cultural, a la que llegó como la persona que tenía que tomar las decisiones técnicas más trascendentales para lograr la Capitalidad. Las instalaciones culturales y «performances», con iniciativas como «4 culturas + 4 elementos» y «El patio de mi casa» fueron algunas de las acciones más conocidas, además de la preparación del dossier y las presentaciones, con las que se logró pasar el primer corte.
Independientemente de su presencia o no, también sería nuevo el formato que tendría la Fundación Córdoba Ciudad Cultural. En la reunión posterior a la designación, a finales de junio, el alcalde insistió en que seguiría en marcha, aunque con un formato distinto. La nueva Asociación de ciudades Culturales 2016 podría ser uno de los marcos en que se desarrollase su actividad, que se llevaría a cabo seguramente con un aporte presupuestario sensiblemente inferior al que ha disfrutado cuando el horizonte de la Capitalidad todavía era posible.




