Día 25/09/2011 - 09.16h
El Córdoba CF podrá hacerlo mejor o peor. Gustará su estilo más o menos. Parecerá un equipo atractivo o suicida. Pero, la única realidad palpable es que, por ahora, está por encima de la expectativas creadas este verano. Al menos, para mí. No me canso de reconocerlo.
El bloque adiestrado por Paco Jémez está en la tercera ronda de la Copa del Rey, acumula 7 puntos de 12 posibles en la Liga, lleva tres victorias consecutivas y suma tres partidos sin encajar un gol. Además, tiene hoy a tiro los puestos de «play off» de ascenso a Primera. Poco más se le puede pedir a un bloque reconstruido.
La pelota, ahora, está en el tejado de la afición. El plantel ha dado un paso adelante con los resultados. Los seguidores deben dar otro para acompañarlo. Los necesita. Hay 7.679 abonados que han depositado una incuestionable fidelidad. Casi otros dos mil siguen esperando acontecimientos. Hoy tienen una buena oportunidad para sumar su apoyo al equipo. Jémez y sus pupilos se lo merecen por lo que están haciendo, más allá de filias y fobias sobre el nuevo proyecto y la nueva gestión del club. Ésta es una cuestión aparte.
El Córdoba puede engancharse a caballo ganador por una vez en mucho tiempo. Y no debe hacerlo sin su gente.



