La liquidación de Cabegal se suma a la reciente de Rusi mientras Zara Home prepara su apertura
Día 10/10/2011 - 09.36h
El comercio llama al comercio, sí, pero al de gran escala. La incipiente edad de oro que vive la calle Cruz Conde, amenazada en parte por la posibilidad cierta de que el Ayuntamiento autorice el paso de autobuses híbridos, está provocando que esta céntrica vía mude su piel. El cambio es evidente: al tiempo que florecen los veladores en los accesos a algunas cafeterías y bares están desapareciendo comercios que han sido durante décadas iconos del Centro de la ciudad. Es el caso de Cabegal, la tienda de ropa masculina de gama alta de Las Tendillas que acaba de colocar en sus escaparates el cartel de «Liquidación por cierre».
La desaparición de este comercio fundado en 1983 por la familia Cabello-Gálvez deja huérfanos a centenares de cordobeses que han elegido la tienda durante años para proveerse de prendas con una calidad acreditada por las marcas que las fabrican. Signo de distinción para sus clientes desde su fundación, Cabegal fue adquirida en 1991 por la empresa local Pedro Romero, que mantuvo la impronta de los fundadores del establecimiento y, desde entonces, ha seguido ofreciendo ropa masculina dirigida a los compradores con un poder adquisitivo elevado.
Recambios cosmopolitas
La baja de Cabegal no es la única. La sombrerería Rusi, situada en la vecina calle Gondomar, también forma, o formaba, parte de la memoria sentimental del centro comercial. La tienda cerró sus puertas hace unas semanas después de más de un siglo despachando sombreros para media Córdoba. El recambio a estos negocios tradicionales viene por la vía de la franquicia: los ejemplos no faltan.
A la apertura de una perfumería y tienda de complementos en la esquina de Cruz Conde con la calle Góngora, justo en el local en el que estaba Zerimar, se ha sumado en fechas recientes la inauguración de un negocio de «delicatessen» en la vía que ahora está pendiente de su diseño definitivo.
En Gondomar, a unos metros de donde se encontraba hasta hace unas semanas Rusi, está en obras una antigua sucursal de Cajasur que va a acoger las dependencias de Zara Home, la filial de la compañía fundada por Amancio Ortega que está dedicada a la moda doméstica. Córdoba era una de las pocas ciudades andaluzas donde no existía una delegación de Zara Home.
«Todo es bienvenido»
Mientras tanto, los profesionales del sector no se paran a mirar la matrícula a las tiendas. Para ellos ya es todo un lujo que se sigan manteniendo comercios con la grave crisis económica que se padece desde hace años, así que tampoco se valora si los nuevos establecimientos, los que ocupan el lugar de los tradicionales, son franquicias. El presidente del Centro Comercial Abierto del Centro, Manuel Blasco, explicó que «todo lo que sea comercio es bienvenido», y más en una época en que faltan inversores en Andalucía y muy especialmente en Córdoba.
Nada que reprochar, entonces, a que haya multinacionales que fijen sus ojos en la ciudad, porque eso no sólo supone, afirmó, la llegada de dinero y empleo, sino también cierto prestigio para Córdoba, porque supondría que se considerase como un lugar apropiado para el comercio.
Para él, pese a que la presencia de grandes franquicias, propiedad de multinacionales, sea muy llamativa para el público, no dejan de ser minoritarias, aunque sean locales de gran tamaño. «Hay muchos más comercios tradicionales que franquicias», afirmó Blasco, que recordó que es «un incentivo más» para atraer al público al Centro de la ciudad, y eso beneficia a todos los comercios, tanto a los grandes como a los pequeños.
Aire de regeneración
Por ello, y pese a la desaparición de tiendas emblemáticas para una generación de cordobeses, no cree que el comercio tenga motivo de queja con esta nueva situación, que aunque no es nueva sí que se ha intensificado en los últimos meses, especialmente en el Centro de la ciudad, preferido por este tipo de acontecimientos.
De hecho, inscribe este fenómeno dentro de cierta regeneración que se ha dado en el Centro de la ciudad en los últimos meses, al amparo sobre todo de la peatonalización de la calle Cruz Conde, todavía sin resolver. «Antes había 70 u 80 locales vacíos en la zona, ahora apenas quedan 3 o 4», recuerda para hablar de cómo ha contribuido a que haya zonas marcadas por la existencia de locales vacíos.
Eso sí, Manuel Blasco insiste en que la única forma leal de que convivan el comercio tradicional y el de franquicias es que todo el mundo respete y se ciña a unas mismas reglas del juego. «Serán bienvenidas todas las cadenas que supongan una inversión para la ciudad y creen empleo, pero tendrán que tener las mismas reglas que los comercios de aquí», afirmó.





