Pide al Arcángel, en la misa en su honor, que ayude a los jóvenes «alcanzándoles trabajo y vivienda»
Día 25/10/2011 - 09.54h
«Que el Arcángel nos ayude a caminar hacia el futuro con el corazón lleno de esperanza». Estas palabras, pronunciadas por el obispo en la misa solemne celebrada en la iglesia del Juramento en honor de San Rafael, sintetizan el mensaje que quiso hacer llegar a los cordobeses en la fiesta del Custodio.
Asistieron a la celebración eucarística que cada año honra a San Rafael cientos de fieles que llenaron los bancos, en los que se dejó ver una representación institucional muy nutrida, tal vez la más amplia de los últimos años: en las primeras filas se dejaron ver un buen número de concejales, representantes de las Policías Nacional y Local, junta directiva de la hermandad de San Rafael, Agrupación de Cofradías, diversas hermandades, Academia de Córdoba y colegios profesionales que lo tienen por patrón. Puso la solemnidad musical el coro de capilla de la Catedral.
Acompañado en el presbiterio por diez canónigos, Demetrio Fernández comenzó su alocución recordando tanto la historia de las apariciones al padre Roelas como la narración bíblica del libro de Tobías, de las que extrajo consecuencias y aplicaciones para el mundo actual. Así, pidió «que el Arcángel ayude a los jóvenes alcanzándoles un trabajo y una vivienda, que nos dé luces e iniciativas en la esfera privada, el instinto empresarial, la acción política y la propia Iglesia para que todos aunemos esfuerzos en pro del bien común».
En este sentido, recalcó la necesidad de un progreso integral, ya que «no podemos crecer sólo en lo económico, pues esto generaría una sociedad monstruosa: debemos crecer también en lo social, en la convivencia, y sobre todo no debemos crecer sin tener en cuenta a Dios ni a su ley», dijo al terminar su homilía.
Vecinos de San Agustín
A la llegada del obispo, algo menos de treinta vecinos de San Agustín, con algunas pancartas, habían reivindicado en su presencia la confirmación del traslado a la iglesia de dicho nombre de la hermandad de Nuestra Señora de las Angustias. El traslado, aprobado recientemente por el cabildo general de la cofradía, ha sido impugnado por algunos cofrades de la misma, y la autoridad eclesiástica aún no se ha pronunciado sobre el tema. Antes de que accediera al Juramento uno de los congregados entregó al prelado un disco con —según explicó— la firma de varios miles de personas que respaldan la petición.



