El invierno más riguroso y tradicional acaba de llegar a Córdoba y desde hoy se podrá conocer su estampa más hermosa. No es que el termómetro vaya a conocer en la ciudad un súbito bajón de unas temperaturas que hasta no hace mucho eran veraniegas, pero sí que una buena parte de las miradas y el interés van a estar pendientes de lo que pase encima de una superficie helada, aunque en Córdoba no abunden.
La superficie es la que ya está instalada en el Gran Teatro y sobre ella se representará a partir de hoy «El lago de los cisnes sobre hielo», una ambiciosa propuesta en la que 25 patinadores con un largo historial de medallas internacionales pondrán en escena el conocido ballet de Chaikovski. Será la producción escénica del otoño en Córdoba, de manera similar a los musicales, y se ofrecerán ocho funciones hasta el domingo.
Hoy miércoles y mañana jueves habrá una sesión al día, ambas a las 21.00 horas. El viernes 28 y el sábado 29 serán dos, a las 18.00 y a las 22.00, mientras que el domingo 30 de octubre «El lago de los cisnes sobre hielo» des despedirá del público cordobés con representaciones a las 17.00 y las 21.00 horas.
La compañía The Imperial Ice Stars sube al escenario 200 medallas en campeonatos mundiales y europeos en un montaje que tiene la intención de acercarse a todos los tipos de públicos, desde los amantes de la música, hasta los que admiran el ballet y aquellos que están interesados en el patinaje. Olga Sharutenko, Olena Pyatash, Vadim Yarkov y Andrei Penkine, que cambiaron los aplausos de la competición deportiva por los del público al terminar la función, son los protagonistas de la historia en la que el príncipe Sigfrido debe escoger esposa entre un grupo de jóvenes a las que un hechizo ha convertido en cisne.
La música de Chaikovski, una de las más conocidas del gran repertorio clásico, acompasará sus giros, saltos y expresiones artísticas sobre el hielo, en una versión que diferirá de la que se suele realizar en los ballets de todo el mundo, pero que según sus productores es la que más se aproxima a lo que el compositor ruso escribió a finales del siglo XIX. Será el único elemento de la función que no se ofrezca en directo.
Superficie insólita
No será una metáfora, porque en el Gran Teatro de Córdoba está ya dispuesta la superficie: 14 toneladas de hielo real a una temperatura de 15 grados bajocero. Son necesarias 140 horas para montarla, 2.500 litros de anticolegante para mantenerla y la vigilancia permanente de dos técnicos para que esté en perfecto estado durante los cinco días en que los patinadores-bailarines tienen que desarrollar sus habilidades. No será únicamente una cuestión de superficie, ya que un vestuario y un escenario impactantes se sumarán a la trama, además de efectos continuos, como la presencia de fuego encima del hielo.
Más de tres millones de espectadores en 17 países han presenciado alguna de las funciones del espectáculo, que está cosechando el mismo éxito en las ciudades españolas a las que está llevando su singular mezcla de patinaje artístico, ballet y espectáculo escénico con la idea de impactar a los espectadores.




