Tal día como hoy, hace ya un mes, dos hermanos de seis y dos años desaparecieron sin dejar rastro en Córdoba, conmocionando a la opinión pública y activando una búsqueda contrarreloj que, de momento, no ha dado resultados.
Según la versión del padre de los niños, José Bretón, los pequeños Ruth y José pasaron la mañana de aquel 8 de octubre con sus abuelos paternos en su casa de la calle Don Carlos Romero, en Jesús Rescatado. Después, estuvieron con su tía en la vivienda que ésta tiene en San Lorenzo hasta que el progenitor los recogió para llevárselos a la finca de Las Quemadillas. Desde allí fueron al Parque Cruz Conde donde los perdió de vista unos segundos. Y desde entonces hasta hoy, nada se sabe de los menores.
El caso trae de cabeza a la Policía y mantiene en vilo a la sociedad en su conjunto. Las pesquisas coordinadas por agentes pertenecientes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) Central no han permitido trazar un hilo que conduzca a los hermanos.
De momento, el único sospechoso es el padre de los niños. Se encuentra en prisión desde el pasado día 21 como presunto autor de un delito de simulación de delito y otro, el más grave y que lo mantiene privado de libertad, de detención ilegal cualificada por desaparición de menores.
Su abogado, José María Sánchez de Puerta, presentó un recurso contra el auto de prisión para sacar a su cliente del centro penitenciario. Sin embargo, la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Córdoba, a la que correspondió dar respuesta, ratificó el dictamen del juez instructor, con lo que Bretón permanecerá, de momento, entre rejas. El tiempo máximo que puede estar es de dos años.
Según ha podido saber este periódico, el órgano judicial basó dicha decisión en considerar que existen suficientes indicios de criminalidad que apuntan a Bretrón; además, al continuar la causa abierta, la Audiencia optó por rechazar el recurso de Sánchez de Puerta ante el riesgo de que su cliente pudiera interferir en la investigación.
El letrado ya ha anunciado que «esperaré un tiempo prudencial, por si hay algún hecho novedoso —como puede ser la aparición de los niños—, y en 15 ó 20 días reiteraré ante el juez de instrucción la petición de libertad para mi defendido», señaló.
Fuentes judiciales indicaron a ABC que, con toda probabilidad, las peticiones que remita el representante legal de Bretón pidiendo que sea excarcelado tendrán que ser resueltas, una vez más, por la Sección Segunda de la Audiencia.
La investigación ha estado especialmente centrada en la parcela de Las Quemadillas, si bien después de cinco registros que duraron más de 70 horas no se ha encontrado nada. Los rastreos en este enclave estuvieron motivados por las llamadas telefónicas que realizó Bretón la tarde de autos —que lo sitúan allí—; además, los efectivos insistieron en esta localización tras visionar las cámaras de seguridad cercanas, entre las que se encuentran las del Centro de Inserción Social (CIS) Carlos García Valdés, según informó ayer EFE.
Mientras tanto, la familia de los pequeños encuentra «cada vez más dificultades para mantener una actitud positiva», según dijo su portavoz, Esther Chaves.



