Diagnosticar las causas de una muerte que, a priori, puede resultar sospechosa de criminalidad es el principal objetivo de las autopsias forenses. El año pasado, el Instituto de Medicina Legal (IML) de Córdoba, a través de su servicio de Patología, practicó 328 exámenes post-mortem —248 varones y 80 mujeres—, un 11 por ciento menos que las realizadas durante el ejercicio anterior, cuando fueron 372. «Nos movemos en torno a estas cifras», apuntó el director del IML, José Sáez.
Casi la mitad de las obducciones (160) dio como resultado que las muertes se produjeron por causas naturales. En 86 casos los fallecimientos fueron accidentales; hubo 73 suicidios; cuatro homicidios y en cinco no se pudieron determinar los motivos de la defunción.
Todas estas autopsias se practicaron en el cementerio municipal de Nuestra Señora de la Fuensanta, donde el Instituto dispone de su servicio de patología que abrió sus puertas hace ya más de ocho años.
Por su parte, el servicio de Clínica Médico-Forense atendió en 2010 8.803 casos. Los episodios más comunes estuvieron relacionados con lesiones, psiquiatría, delitos contra la libertad sexual, maltrato en el ámbito familiar o violencia de género. Para realizar esta actividad se programaron 8.963 consultas. Además, la Unidad de Valoración Integral de Violencia de Género, atendió el pasado año 115 asuntos.
El IML está adscrito a la Consejería de Gobernación y Justicia de la Junta y tiene como misión auxiliar a los juzgados, tribunales, fiscalías y oficinas del Registro Civil de los partidos judiciales, mediante la práctica de pruebas periciales médicas tanto tanatológicas como clínicas. Además, se realizan actividades de formación, docencia e investigación relacionadas con la medicina forense. Su ámbito territorial se extiende a toda la provincia, a través de una sede central en la capital, y un área comarcal, en Lucena. Cuenta con un director, dos jefes de servicio, otro jefe de servicio de Clínica médico forense y uno más de Patología forense.
A ellos se suman once médicos forenses generalistas adscritos al servicio de Clínica, otros dos en Patología Forense, y uno perteneciente al Registro Civil. Por su parte, la secretaría se compone de siete funcionarios, además de tres auxiliares de autopsias, una psicóloga, otra como colaboradora en la Unidad de Violencia de género. y un trabajador social.
«Con buen juicio»
El Colegio de Abogados acoge desde hoy y durante todo noviembre el ciclo de conferencias «Con buen juicio», organizado por la Cátedra de Estudios de las Mujeres «Leonor de Guzmán» y que trata de desarrollar los estudios sobre las mujeres desde una perspectiva interdisciplinar en el campo de la investigación científica y de la docencia.




