El Córdoba, con una versión B, cae goleado (0-3) ante el Málaga, con un formato C, en un mal partido que sólo animó a dos mil seguidores y que trajo el debut de Castellano y Juanje
Día 10/11/2011 - 09.48h
Al Córdoba CF todavía le queda mucho camino por recorrer. El plan B que activó anoche Paco Jémez ante la tercera versión del Málaga (vino sin sus 11 estrellas) se estrelló. El equipo no pudo ser fiel a su estilo por la calidad del centro del campo malaguista. Buonanotte y Apoño, sobre todo éste, dieron una lección de lo que necesita un jugador para estar en un equipo con aspiraciones europeas de Primera División.
La escuadra de Manuel Pellegrini, que dejó 14.000 euros de recaudación (menos los gastos de organización del partido), fue muy superior a la hueste blanquiverde. En el campo quedó patente la enorme distancia que existe entre la apuesta forzada por la cantera y el perfil bajo del Córdoba y el poderoso plantel malagueño, construido a golpe de firma de talón por el jeque Al Thani. Y eso que el Málaga, pese a su dominio, sólo pudo marcar en tres acciones a balón parado (penalti, falta y córner). Otra parcela que este Córdoba tiene en el debe.
El equipo acusó el cambio radical de fisonomía. Paco Jémez, técnico blanquiverde, le dio la alternativa a los menos habituales, como era previsible, para que llamasen a la puerta de la titularidad. La oportunidad era inmejorable. El Málaga de Manuel Pellegrini se presentaba en El Arcángel sin ninguna de sus estrellas. Sus ocho internacionales estaban con sus selecciones. Baptista, lesionado. Incluso, Joaquín y Van Nistelrooy, que estaban disponibles, tampoco viajaron a Córdoba. Sólo Buonanotte, Apoño y Sergio Sánchez tenían cierto nombre en un rival plagado de descartes y jóvenes.
El Córdoba defraudó. Tanto como el aspecto de las gradas. Una decepción, que no una sorpresa por la mala elección de la fecha, fue que sólo acudieran dos mil seguidores a ver al descafeinado Málaga del jeque Al Thani. Sólo el estreno del fondo sur 43 millones de euros ha invertido el antiguo gobierno local para reconstruir sólo tres cuartas partes de un estadio que comenzó a remodelarse hace 8 años y del que sólo queda en pie la tribuna, que el lunes cumplió 18 años dio color a una noche plomiza de fútbol. Allí volvieron los seguidores más jóvenes y animosos de la entidad blanquiverde.
Los pupilos de Jémez no pudieron exhibir sus buenas maneras de la Liga y la Copa. Y eso que dio el primer aviso del duelo. Balsas estuvo a punto de estrenarse como blanquiverde, pero el uruguayo, tras regatear al meta Rubén, se quedó sin ángulo para el disparo y remató al lateral de la red en el primer minuto.
Fue un espejismo. A partir de ahí, el Málaga fue notablemente superior. Demostró que pese a jugar con un formato C está a años de distancia del plan B blanquiverde. Los teóricos reservas no dieron ningún motivo al técnico para pensar que la situación puede cambiar a corto plazo. El conjunto malaguista, con Apoño sensacional en la distribución, arrolló al Córdoba en el primer acto. Le hizo dos goles y le pudo hacer alguno más. Sillero defendió la portería con mucha dignidad y acierto, aunque quizás le pilló algo adelantado el 0-2.
El Málaga transfirió su dominio al marcador rápidamente. Apoño fue derribado claramente por Tena dentro del área. El propio Apoño marcaba de penalti (0-1, m. 9), a pesar de que Sillero casi rozó el balón. El control malacitano no paró de generar problemas a la zaga. El 0-2 llegó en una acción de estrategia. Apoño, cayéndose, botó una falta que remató Kris a la red por encima de Sillero. Y pudo llegar el tercero antes del descanso, pero el portero de la cantera sacó una mano espectacular para evitar el gol de Samu.
Jémez intentó girar la dinámica del equipo con los cambios en el descanso y dosificar a los laterales, que es la posición más justa del equipo por las bajas. Entraron Cerra y Fuentes en los costados y Pepe Díaz en ataque. Fernández, Ismael y Caballero fueron los sacrificados. El ritmó no cambió, aunque el Málaga, pese a que mantenía el control, empezó a generar más peligro a balón parado. También llegó de estrategia el tercero. Buonanotte sacó un córner que Sergio Sánchez (olvidado ya el problema en el corazón que le apartó del fútbol) convirtió de cabeza en el 0-3 (m. 54).
Luego, hubo tiempo para un carrusel de cambios. Entraron Prieto, Castellano, Juanje, Carlos Martínez y Javi López. Castellano y Juanje debutaron con el primer equipo. El Córdoba, curiosamente, tuvo una leve mejoría con los jóvenes. Incluso, Javi López marcó un bello tanto de cabeza que fue anulado por fuera de juego.
El Málaga bajó el ritmo y ya no quiso hacer más sangre. Los chicos blanquiverdes respiraron e incluso manosearon la pelota. Fue un tramo final tan insulso e injustificado como esta cita en medio del calendario oficial.



