El Córdoba CF de Paco Jémez ocupa la cuarta posición en Segunda División después de 16 jornadas de Liga. La hueste blanquiverde está en puestos de «play off» de ascenso a la máxima categoría. Y lo está con demasiada frecuencia desde que arrancó la temporada.
El conjunto cordobesista por primera vez en cuatro décadas da la sensación de ser un candidato más a luchar hasta el final por el ascenso a Primera División, que no pisa desde el año 1972. Estas son las claves del buen rendimiento de la plantilla hasta el momento y los detalles que debe mejorar para soñar hasta junio.
Acierto en la formación de la plantilla
La flor del nuevo proyecto crece inicialmente con el nombramiento de dos cordobeses absolutamente desconocidos para los nuevos dirigentes. El presidente recibe la recomendación de contratar a Luna Eslava como secretario técnico y a Paco Jémez como entrenador, atendiendo el deseo de terceros.
Luna y Jémez obligan a repescar a Pepe Díaz y Gaspar, incluidos en el ERE por la cúpula directiva a su llegada. Además, la pareja técnica acierta casi en pleno, y con muy pocos recursos, con los fichajes de Prieto, López Garai, Borja, López Silva, Quero, Caballero, etc. Además, dan las riendas del equipo a un joven como Hervás. Fichajes «externos» como Taira y Balsas no tienen ningún protagonismo.
Un estilo propio
El entrenador ha dado un sello propio a un equipo que hace un juego ofensivo exquisito. Hasta los aficionados más críticos con él, ahora se pliegan a su talento en el banquillo y destacan el bello espectáculo que ofrece su equipo cada jornada.
Las premisas son claras: defensa muy adelantada, presión extenuante al rival (a ser posible en el campo contrario), recuperación rápida y transiciones de ataque explosivas. Además del clásico 4-4-2 de partida ha ganado riqueza táctica con alternativas como el 4-1-4-1, 4-2-3-1 o 4-3-3 para evitar convertirse en un rival previsible.
Un medio sobresaliente
La mezcla de veteranía y experiencia, sobriedad y calidad, toque defensivo y ofensivo que aportan López Garai y Javi Hervás al doble pivote es desconocido en el Córdoba de los últimos 30 años, sin riesgo de exagerar. Garai es un futbolista total. No se logran más de 200 partidos en Segunda por casualidad, y siempre con equipos punteros. Hervás, repescado de Tercera, está siendo seguido por Barcelona, Madrid y los mejores clubes de Europa. Tiene toque, llegada al área, buen disparo, despliegue táctico y es buen pasador en corto y en largo. Una maravilla.
Alto rendimiento en las bandas
Pero, la generación del caudal ofensivo tiene dos responsables máximos: Borja y López Silva. El Córdoba del siglo XXI nunca ha tenido dos jugadores en los costados tan desequilibrantes y versátiles como ellos.
La pregunta del millón de cualquier observador externo del rendimiento del onubense es cómo este jugadorazo (ataca, defiende, centra bien, desborda, presiona... aunque quizás le falta algo de gol) estaba en el Grupo IV de Segunda División B jugando con el Cádiz.
Más inexplicable es que el Rayo soltara gratis a una joya del futuro como Borja, que acaba de cumplir 21 años. El medio es un puñal y la confianza le ha llevado a ver gol con tanta facilidad que ya es «Pichichi» del equipo con seis dianas.
Sólido en defensa
El Córdoba tiene muchas virtudes ofensivas, pero su situación en la clasificación se debe principalmente al gran trabajo defensivo. El equipo presiona y recupera tan arriba que apenas le crean situaciones de peligro.
La competencia en la portería con la llegada de Carlos Arias ha elevado a cotas deseadas el rendimiento de Alberto García. El internacional boliviano está a la espera.
El líder de la defensa, sin embargo, es Gaspar. El capitán, renovado tras jugar en Guadalajara, tal y como adelantó ABC, estaba denostado en verano y ahora ha dado calma a una línea que el año pasado le echó en falta. Tena y Prieto son dos complementos ideales. Además, Fuentes por fin ha roto y progresa. Su profundidad en ataque era desconocida. Pero, el trabajo defensivo empieza por Charles, Patiño y López Silva.
El Córdoba es el segundo equipo menos goleado de la categoría (13 dianas). El resultado habitual es que los bloques que menos encajan estén arriba. Éste no es una excepción.
Enero, más recursos y no menos
El proyecto está tocado por el éxito por ahora, pero el mercado invernal puede tirar el castillo abajo. Charles, Hervás, Borja, Patiño, Fuentes y López Silva están en el punto de mira de media España. Cualquier baja podría destrozar un proyecto limitado en cuanto a recursos humanos por la particularidad de la situación económica. La venta de alguno de ellos generaría un daño casi irreparable. Es más, con el Córdoba arriba lo lógico sería apostar por apuntalar el proyecto para evitar riesgos de lesiones, sanciones o malas formas físicas en el tramo final de competición. Este Córdoba grande requiere decisiones grandes. En enero, lo normal sería que llegara algún refuerzo y que no hubiera ninguna venta.
No más lesiones de gravedad
El Córdoba sólo cuenta con 21 jugadores profesionales en nómina, pero dos ya se han caído para toda la temporada: Cristian y Astrain. Jémez sólo tiene 19 profesionales actualmente. La situación es preocupante en los laterales, los centrales y los interiores. El técnico sólo cuenta ahí con tres futbolistas por posición para dos plazas titulares. Fuentes, Cerra y Fernández en los laterales; Gaspar, Tena y Prieto en el centro de la zaga; y Borja, López Silva y Quero en los extremos. Cualquier baja le deja con lo justo en esas posiciones, por eso, es imprescindible que las lesiones, que ya se han cobrado dos jugadores, sean las justas.
Estado físico pleno
El ritmo de juego que imprime el Córdoba a los partidos es altísimo y espectacular, por lo que depende muchísimo su rendimiento óptimo de un gran estado físico. Ésta es otra de las incógnitas que hay para la segunda mitad del campeonato. ¿Aguantará físicamente la plantilla toda la temporada a este ritmo frenético para competir? Paco Jémez lo tiene claro. Cree que sí se mantendrá, ya que asegura que «estamos repartiendo muy bien las cargas de trabajo, los descansos y la recuperación». El buen estado físico es una de las claves principales del éxito actual.
Estabilidad económica
A pesar de que el Córdoba está en concurso y de los problemas de liquidez de la entidad, los futbolistas están percibiendo sus salarios. Generalmente, lo más difícil de los pagos suele llegar a partir del mes de febrero. La buena marcha del equipo puede facilitar que los recursos aumenten y esta situación se solucione. Sin embargo, cualquier problema económico puede afectar seriamente al rendimiento deportivo. Es vital que los jugadores sólo tengan que preocuparse de lo deportivo sin que los retrasos de las nóminas les desvíe la atención.
Más apoyo de la afición
El Córdoba ha perdido parte de su masa social y le está costando recuperarla a pesar del excelente juego y de los mejores resultados. El equipo, cuando llegue la hora de la verdad, necesitará que la asistencia suba exponencialmente por encima de los casi ocho mil de media que ahora acuden a cada partido.
Aunque parece una obviedad que el equipo necesita más apoyo social, el técnico sentenció el lunes que «en el último tercio de competición necesitaremos 15 ó 20 mil personas en el estadio para suplir nuestras carencias con el apoyo de la afición, ya que no podremos acudir al mercado invernal y necesitaremos de la gente para paliar esa diferencia que se abrirá entre nosotros y nuestros rivales directos». El preparador tampoco se ha cansado de repetir durante la temporada que «seremos mejor equipo con 20.000 espectadores».




