Dirigentes históricos del partido coinciden en que de cara a las autonómicas es preciso que haya «una alternativa realista»
Día 18/12/2011 - 10.43h
Que en el PSOE cordobés hay una crisis es algo más que un secreto a voces. Porque si de la situación catártica son conocedores quienes están en los círculos en los que se cuecen las decisiones de la formación y con quienes ocuparon cargos de responsabilidad en etapas recientes y han salido escaldados de la experiencia, no es menos cierto que aquellos que tuvieron peso en el aparato tiempo atrás albergan para sí que se aproxima una época de renovación. «En Córdoba, da la impresión de que el PSOE no existe», afirma con ironía Rafael Vallejo, ex presidente de la Diputación provincial y ex congresista y senador por el PSOE. «Hablo desde mi posición como antiguo miembro del partido, porque ya no pertenezco a él, y desde esa distancia percibo que la situación en la que se encuentra el Partido Socialista en Córdoba se va a plasmar en las próximas elecciones autonómicas, porque lo más probable es que se den malos resultados, aunque a mí no me guste hacer pronósticos por más que las encuestas apunten sólo en un sentido», indica Vallejo.
El ex presidente de la institución provincial le pone «peros» a la crisis que se vive en la que fue su casa, y en la que tuvo mando en plaza. «Uno mira el listado de personas que dicen que forman la corriente crítica y la verdad es que le da a uno entre risa y pena, porque la verdad es que todos son muy dóciles y, lo que a mí me parece más importante, egoístas», añade el ex parlamentario. Y Vallejo pone el nombre de Carmen Calvo como ejemplo. «Carmen es ella, ella y después ella», resume. «Los críticos —concluye— no representan una opción real de cambio, porque lo que realmente son el pasado, no el futuro».
Más amable es el análisis que realiza el ex alcalde de Córdoba Herminio Trigo. «Lo que ha pasado en el PSOE es evidente: después del varapalo del 20 de noviembre el partido necesita de una reflexión más que profunda: le hace falta un nuevo liderazgo de cara a las próximas elecciones, otra cosa es cómo se vaya a llevar a cabo», recalca el ex regidor.
Por su parte, la pregunta que se hace José Miguel Salinas, histórico dirigente del socialismo cordobés y ex parlamentario nacional, es la siguiente: «¿Que hay una corriente crítica? ¿Y críticos a quién, si el secretario general \[nacional\] se va?», explica Salinas. «Lo importante —añade— es que la gente que se autoproclama como crítica presente alternativas realistas para que el Partido pueda avanzar y presentar propuestas a la sociedad». Sobre la situación en la que se encuentra el secretario general cordobés, Juan Pablo Durán, el ex parlamentario socialista argumenta que «yo no veo que tenga especiales problemas, al menos no más de los que tiene cualquiera de los secretarios generales del resto de las provincias».
Crisis, pero económica
«Doctores tiene la Iglesia», tercia con laconismo José Antonio Ruiz Almenara, que precedió a Juan Pablo Durán al frente de la secretaría provincial y que en la actualidad es el alcalde de Palma del Río. «Yo ya no participo en debates internos, y mi sitio principal no es ahora la organización sino la Alcaldía», se excusa antes de dar una opinión sobre la coyuntura que está atravesando el PSOE cordobés. Y sostiene: «Nos ha pillado la crisis por medio y a partir de ahí se entiende todo». Precisa que se refiere a la crisis económica. De la del partido asegura que no tiene tiempo para pensar en ella.



