En tan sólo siete meses, el sector ha sufrido seis asaltos y hasta una quincena de intentos frustrados
Día 06/02/2012 - 09.55h
Los que, hasta el momento, se han salvado de las pretensiones de los cacos, temen ser los siguientes; y quienes ya han sufrido un asalto, están obsesionados con que no será el único. El sector de la joyería suspira aliviado con cada día que pasa sin sumar nuevas víctimas a la oleada de atracos. Y es que, desde el verano, se han registrado ya seis asaltos y una quincena de intentos frustrados.
Los «damnificados» han sido el almacén de Joyeros Alfaros, la Relojería Suiza, un taller de Cañero, otro de la calle Isabel II, la empresa Juan Castro Ariza, ubicada en el polígono El Granadal, y una oficina de joyería de La Viñuela.
El primero de los robos se produjo el pasado 18 de julio. Los responsables de Joyeros Alfaros, una de las firmas más antiguas de la joyería cordobesa con 54 años dedicada a esta actividad, se despertaron esa mañana con la desagradable noticia de ser los protagonistas de un asalto digno de película. El taller-almacén de esta empresa, situado en la calle Isaac Peral, fue desvalijado por una banda de profesionales que burlaron todas las medidas de seguridad y consiguieron un valioso botín.
La segunda tienda atracada fue la Relojería Suiza, en Claudio Marcelo, el 21 de septiembre. Los delincuentes practicaron un butrón en la pared colindante a las instalaciones de los almacenes C&A, abandonados desde hace años, para entrar en el local y llevarse piezas de plata, oro y relojes de marca.
El tercer robo consumado tuvo lugar el 3 de octubre, en un taller de joyería de Cañero. En este caso, los asaltantes esperaron en el interior de una furgoneta a que llegara el comercial con la mercancía. En el momento en el que el propietario del negocio abrió la puerta a su empleado, los ladrones los abordaron con pistolas, y los amordazaron en el interior de la casa.
En total, según informaron los dueños de la empresa, se llevaron diez maletas de oro y plata, además de todo el género que había guardado en la caja fuerte. En éste, como en el resto de los casos, nadie vio nada.
El 6 de noviembre se registró un nuevo asalto. En esta ocasión, el robo se produjo un taller de joyería en la calle Isabel II, en las inmediaciones de la plaza Regina, una zona de tradición platera de la capital cordobesa. No trascendió el botín que lograron sustraer los cacos.
Suma y sigue
A finales de ese mismo mes, concretamente, el día 27 de noviembre, los empleados de la empresa fabricante Juan Castro Ariza, que se encuentra en el polígono de El Granadal, descubrían horrorizados que habían sido los siguientes.
En el asalto, los ladrones se llevaron oro, plata y piedras finas, en una sofisticada operación que incluyó cuatro butrones y reventar la cámara acorazada con instrumentos potentes para después limpiar su interior.
El último robo registrado hasta la fecha tuvo lugar el pasado 8 de enero en la oficina de gestión de piedras y metales preciosos que se ubica en el número 5 de la calle Compositor Ramón Medina, en el barrio de La Viñuela.
Los ladrones cortaron a plena luz del día los cables de las líneas telefónicas, inutilizaron las cámaras de seguridad, reventaron la cerradura del establecimiento y lograron acceder a su caja fuerte, llevándose dos muestrarios con piezas de oro y algunas de plata.



