Puso en jaque a los romanos, tanto, que éstos tuvieron que adelantar el comienzo del año en su calendario
Día 28/07/2012
Cerca de la localidad de Mara (Zaragoza) se encuentran los restos de Segeda, una ciudad celtíbera, la más extensa del norte de la península Ibérica, con sus cuarenta y cinco hectáreas de extensión. Segeda, al igual que Numancia, puso en jaque a las legiones romanas, tanto que en el año 153 a. de C. los romanos tuvieron que adelantar el comienzo del año en su calendario que, con algunas modificaciones posteriores, quedó configurado de la forma en que hoy lo conocemos.
Fue necesario ese adelantamiento porque en la Roma del siglo II a. C. el año no se iniciaba el 1 de Enero sino el 15 de Marzo. Era la fecha en que tomaban posesión de sus cargos los cónsules que habían de regir los destinos de la República durante aquel año y una de sus misiones principales era dirigir las campañas militares. Al comenzar el año en marzo y, en consecuencia, ser ese el primer mes del calendario, cobran sentido los nombres de los meses tal y como han llegado a nuestros días. Siendo marzo el primer mes, Septiembre era el séptimo, Octubre el octavo, Noviembre el noveno y Diciembre el décimo. Como hemos señalado, el adelanto del comienzo del año se hizo por razones militares, para adelantar la elección de los cónsules de ese año que recayó en Quinto Fulvio Nobilior y Tito Annio Lusco. Era urgente enfrentarse a unos orgullos celtíberos que desde el corazón de la Península Ibérica osaban desafiar el poder de Roma. Esos orgullosos celtíberos eran los segedenses.
En consecuencia, los dos últimos meses del calendario, que entonces eran enero y febrero, pasaron a ser los primeros con lo que septiembre dejó de ser el séptimo y paso al noveno; lo mismo ocurrió con los otros que, igualmente, quedaron desplazados. Posteriormente, ya en el siglo I a. C., el quinto mes del calendario que era Quintilis -con el cambio del 153 había pasado a ser el séptimo- se rebautizó con el nombre de Julius, en honor de Julio César y el sexto, llamado Sextilis, pasó a denominarse Augustus, en honor del emperador Augusto. Varios de los demás meses estaban dedicados por los romanos a algunas de sus divinidades. Enero (Ianuarius) a Jano, Marzo (Martius) a Marte, Junio (Iunius) a Juno. Menos clara está la adscripción de los restantes, aunque febrero, que hasta el 153 era el último mes del año, recibía su nombre de las februa, fiestas de purificación para despedir el año.
Segeda, destruida por las legiones romanas, está siendo excavada por Francisco Burillo y su equipo. Han puesto al descubierto una gran plataforma, un santuario de características muy singulares, de más de 400 metros cuadrados de superficie. Dos de sus lados se unen en un ángulo perfecto de 120º y su emplazamiento se realizó teniendo en cuenta orientaciones astronómicas, como el solsticio de verano o los equinoccios de primavera y otoño, relacionados con puntos que suponen verdaderas referencias geográficas en la zona. No existe una construcción similar a la Segeda en toda Europa.
¿Se imaginan que hubieran sido galos en lugar de celtíberos los que obligaron a cambiar el curso del calendario? ¿Si en lugar de estar en España estuviera en Gran Bretaña ese santuario cuyo contenido astronómico nos asombra?