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2023, un año «muy duro» y para olvidar en el campo andaluz

La dura sequía, los altos costes y la dañina PAC han condicionado las explotaciones de la región en estos 365 días

26/12/2023 a las 07:00

El año que está a punto de acabar no ha resultado nada fácil para el sector agrario. La incansable sequía, la más larga desde 1961, según la Aemet, con casi un lustro con precipitaciones por debajo de la media, ha marcado el devenir de todas las producciones este año y, aunque ha llovido algo en otoño, será insuficiente para poder asegurar que 2024 será distinto.

De esta forma, el ejercicio se va prácticamente como llegó, con unos cultivos bajo mínimos, un riego casi inexistente y algunas situaciones insólitas en sectores clave para Andalucía como el oleícola, con precios récord en origen.

A la falta de agua hay que sumar el encarecimiento de los costes salariales, el encarecimiento de los fertilizantes, los fitosanitarios, las semillas, los plásticos, el combustible y la electricidad. En total, los costes de producción han subido más de un 35% en 2022, lo que ha llevado al límite la viabilidad de muchas explotaciones.

Aceite de oliva / Cooperativas Agro-Alimentarias

Una campaña de aceite muy atípica

Según ha concluido Asaja Jaén, la campaña 2022-2023 de aceite de oliva se cerró con una producción total de 665.843 toneladas, mientras que, respecto a la comercialización, durante los doce meses se comercializaron 1.085.954 toneladas, lo que supone una media mensual de 90.000 toneladas, además de un enlace para la siguiente campaña, que ha comenzado el 1 de octubre, de 247.284 toneladas. Con respecto a los precios, el medio durante la campaña ha sido de 5,90 en el caso del virgen extra; 5,72 del virgen y 5,45 del lampante, según los datos consultados en Poolred.

Para la campaña 2023-2024, el Ministerio de Agricultura prevé una producción de 765.300 toneladas, lo que supone un 15% por encima de la baja cosecha de la temporada anterior, y un 34% por debajo de la media de las últimas cuatro. De ellas, 550.600 toneladas se recogerán en Andalucía, según el aforo de la Junta, lo que supone un 7,4% más que lo previsto la campaña anterior.

Ante esta situación, desde Asaja Jaén han demandado medidas excepcionales, sobre todo de índole fiscal, para salvar la situación del sector.

Una nueva y dañina PAC

Por otra parte, la campaña 2023 ha sido la primera en la que se ha aplicado la nueva PAC 2023-27, un año «muy complicado» tanto por las pérdidas que ha supuesto para el campo andaluz como por una tramitación muy complicada, que ha traído de cabeza a las entidades encargadas de tramitarla y a los propios agricultores.

Una vez cerrado el plazo de recepción de los anticipos, y ya en pleno plazo ordinario, los productores han constatado que han recibido unos importes entre el 20 y el 40% por debajo de los de la anterior PAC. En total, se elevan hasta los 500 millones de euros las pérdidas que ya están sufriendo los agricultores andaluces y que se prolongarán durante todo el periodo 2023-27.

«Al contrario de lo que nos querían vender desde el Ministerio de Agricultura nos hemos encontrado con un sistema plagado de obligaciones, en muchos casos imposibles de cumplir, que a día de hoy no vienen ni impuestos desde la Unión Europea, y además, los agricultores y ganaderos no recibimos ningún beneficio por ello», insisten desde Asaja Málaga.

Movilizaciones

Este año, aunque no han sido tan masivas ni frecuentes como en 2022, también ha habido movilizaciones del sector agrario, que han alzado la voz para exigir soluciones contra una crisis que ya está durando demasiado. Además, desde el sector también han luchado, y siguen haciéndolo, contra las acusaciones provenientes de parte de la clase política, y han defendido a través de campañas y comunicados que no son los «grandes culpables del cambio climático», ni comer menos carne es beneficioso para el planeta, ni gastan agua sin descanso.