Evitan el abandono de tierras llevándolas desde la cooperativa
Cooperativa sevillana

Evitan el abandono de tierras llevándolas desde la cooperativa

Oleand Manzanilla Olive gestiona las fincas de los propietarios jubilados o que fallecen, una manera de contribuir al cooperativismo y al sector agrario

10/04/2023 Actualizado a las 08:30

Hace escasos días se celebró la primera asamblea ordinaria de Oleand Manzanilla Olive tras la fusión de las dos entidades, que arrojaron un dato muy positivo: El ejercicio contable se ha cerrado con un volumen de facturación superior a los 110 millones de euros, un ratio de capitalización cercano al 20% y una plantilla media de 225 trabajadores.

Estas buenas cifras, que la han convertido «en la mayor cooperativa de primer grado de la provincia de Sevilla y una de las diez más grandes de Andalucía por volumen de facturación», según destacaba su presidente, Antonio Candil, también vienen respaldadas por buenas prácticas y los diversos servicios que dan a los agricultores.

Uno de ellos es el servicio de gestión de fincas. Según detalla Manuel Núñez, responsable de Marketing de la cooperativa, se trata de una «gestión pionera dentro del sector olivarero» que pusieron en marcha en el año 2009 y cuyo objetivo es realizar una gestión integral de las explotaciones cedidas por los socios.

Como parte de este servicio, se encargan de mantener la actividad productiva de las tierras de los socios que quieren abandonar la actividad agraria. «Esto surge como una respuesta a la falta de relevo generacional ya que, cuando el agricultor se jubila o fallece, generalmente no tiene sucesión que se encargue de gestionar las fincas», detalla Núñez. Por tanto, desde Oleand Manzanilla Olive solventan esta «tremenda debilidad» para, explican, «pensar en el futuro de la agricultura y el cooperativismo».

Perfil de usuario

El perfil de usuario suelen ser personas de avanzada edad, que tienen dificultades para seguir explotando su finca, socios que no se dedican a la actividad agrícola y que tienen su fuente principal de ingresos en otras actividades, y socios que han heredado fincas y no quieren venderlas o arrendarlas a pesar de no dedicarse al campo.

«Lo fundamental del servicio es que existe una comunicación fluida entre el socio y la cooperativa, conociendo el primero en todo momento los trabajos que se ejecutan en su explotación, realizándose visitas conjuntas entre socio y técnico para valorar los trabajos realizados y los futuros, permitiendo una mayor participación e implicación del socio hacia el servicio, en la medida que el socio lo demanda», aseguran desde Oleand Manzanilla Olive.

Instalaciones de Oleand Manzanilla Olive / Agrónoma

De este modo, a través del servicio técnico de la propia cooperativa y de servicios de empresas contratadas, se mantienen las fincas agrícolas acogidas, mejorando la sostenibilidad y produciendo «productos de calidad bajo un manejo respetuoso con el medio ambiente».

Facilitar las gestiones

«Estamos ampliando nuestra cartera de servicios para facilitar todas las gestiones que el agricultor necesita, desde el campo hasta las relaciones con las administraciones públicas», detalla Núñez.

«En nuestra mano está el poner en valor el trabajo y sacrificio de nuestros agricultores, dotándoles de una empresa que defienda sus intereses, facilitándoles una cartera de servicios que les permita desarrollar su trabajo con garantías, y con el suficiente volumen para que pueda ser eficiente en los mercados», insistía el presidente, Antonio Candil.

Aceituna de mesa

Respecto a la campaña de aceituna de mesa, uno de sus pilares productivos, desde la cooperativa sevillana destacan que ha sido una «campaña muy complicada en cuanto a producción. En primer lugar, por la sequía, con una pluviometría muy por debajo de la normalidad y con menos agua disponible y, en segundo lugar, por la vecería, que ha bajado los niveles de producción.

Aun así, en Oleand Manzanilla Olive han alcanzado una producción cercana a los 30 millones de kilos de aceituna, con lo que consideran «que ha sido una campaña media dentro de sus cifras de producción». A esto ha contribuido, detallan, la incorporación de dos nuevas cooperativas, la de la Cooperativa Olivarera de Sanlúcar La Mayor (Sevilla) en septiembre de 2022 y la de la Cooperativa Agrícola Industrial del Viso del Alcor (Sevilla), más conocida como CAIVA, en noviembre de 2022.

Respecto a la próxima campaña, si bien es pronto para hacer previsiones, desde la cooperativa asumen que estará muy sujeta «a las condiciones climatológicas y a la sequía». Actualmente, el olivar se encuentra en «su inicio de inflorescencia», de donde se deduce «una producción media». No obstante, avisa Núñez, «todo va a depender de cómo se comporte la primavera en cuanto a lluvias».

Diferentes cultivos

Además de la aceituna de aderezo y la destinada a almazara, que son el núcleo de facturación de Oleand Manzanilla Olive, con producciones medias de 35 millones de kilos y 50 millones de kilos respectivamente, entre sus 6.000 socios también se contabilizan otros cultivos.

En concreto, comercializan cereales y oleaginosas con un volumen medio de 75 millones de kilos, almendra, creciendo en producción, y otros cultivos como el algodón y la uva aunque su presencia en la actividad de la cooperativa es minoritaria. «Nuestra cooperativa, gracias a los volúmenes alcanzados tras la fusión, puede competir con los principales actores del mercado agroalimentario y tiene un futuro optimista», aseguraba su presidente, Antonio Candil

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