«Hay que frenar el acuerdo con Mercosur»: El campo sevillano se manifestará en Madrid el próximo lunes
Si se ratifica el acuerdo comercial, se verían muy afectados sectores claves para la provincia como el arroz o los cítricos
Una delegación de agricultores y ganaderos de Sevilla convocados por Asaja mostrarán el lunes su rechazo a la ratificación del tratado comercial entre la Unión Europea y Mercosur y participarán en el acto de protesta convocado a las puertas del Ministerio de Agricultura, cuyo titular ha sido uno de los máximos defensores de un acuerdo que califican de «desfasado, problemático y desequilibrado» y que, de ratificarse, tendrá unas consecuencias tremendamente negativas para todo el sector agropecuario andaluz.
Sectores como la ganadería, especialmente el vacuno, el arroz, los cítricos, la remolacha y los cereales, básicos para la economía agraria de la provincia de Sevilla, se verán afectados desde el primer minuto, mientras que otros con la aceituna, el resto de sectores ganaderos y las frutas y hortalizas se verán también afectados en un corto periodo de tiempo ante la potencialidad de la agricultura de Mercosur carente de cualquier tipo de control, límite o restricción.
Este tratado agravará la presión económica que ya soportan numerosos agricultores y ganaderos , avisan desde la organización agraria, que lidian constantemente con los elevados precios de los insumos, la multiplicación de normas y restricciones, las innumerables trabas burocráticas y las difíciles condiciones climáticas.
Competencia desleal
La patronal lamenta que los países del Mercosur no cumplen con las normas de producción que se exigen a la agricultura de la UE, ya sea en lo relativo a los productos fitosanitarios, al bienestar animal, las normas estrictas de seguridad alimentaria o a las prácticas sostenibles. »Los países del Mercosur juegan con normas laborales y de seguridad más laxas, por lo que pueden producir a un menor coste, lo que genera una competencia desleal con respecto a los productores de la UE», insisten.
Además, reiteran que, en el capítulo agrícola del acuerdo está significativamente desequilibrado, porque afecta negativamente a sectores sensibles (carne de vacuno, aves de corral, remolacha, cítricos y arroz) muy vulnerables a las perturbaciones del mercado. Tiene un impacto comercial negativo que aumenta el daño que ya se le inflige a nuestra agricultura con los acuerdos ya firmados (Marruecos, Egipto, Nueva Zelanda…) y con los que aún están pendientes de firmar (Ucrania, India o Tailandia).
Por otro lado, desde Asaja alertan de un evidente riesgo de saturación del mercado y de pérdida de ingresos, por la afluencia de productos de bajo coste procedentes de los países del Mercosur, lo que amenaza directamente la viabilidad económica de muchas pequeñas y medianas explotaciones de la UE y pone en entredicho nuestro modelo de producción.
De otra parte, las prácticas agrícolas de los países del Mercosur están relacionadas con una importante deforestación, lo que socava los esfuerzos medioambientales globales.
Un resquicio de esperanza
El acuerdo, sin embargo, aún no está definitivamente aprobado, deber ser ratificado por el Consejo de ministros de la Unión Europea, por el Parlamento Europeo, y posiblemente también por los Parlamentos nacionales de cada Estado Miembro.
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«Cualquier avance en la apertura comercial que no aborde adecuadamente las cuestiones de las diferentes normas de producción y la igualdad de condiciones con Mercosur, enviaría un mensaje negativo a todos los agricultores y ganaderos españoles y europeos, socavaría la ya frágil confianza construida tras las tractoradas de principios de año y dejaría en evidencia a una clase política que lleva ya demasiado tiempo utilizando la agricultura como moneda de cambio en sus acuerdos comerciales», lamentan.