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Entrevista

Manuela Mora: «Hay que pagarle un precio justo al agricultor para que el sistema funcione»

Es la tercera generación que se pone al frente de la empresa espartinera Frutas Mora, especializada en distribución de fruta y verdura

04/09/2019 Actualizado a las 13:22

Manuela Mora forma parte de la tercera generación que se ha puesto al frente de Frutas Mora, una empresa especializada en la distribución de verdura y fruta con sede en Espartinas. Desde su fundación, en 1960, ha crecido hasta convertirse en una de los principales nombres del sector en Sevilla y provincia, además, de incorporar nuevos servicios y productos.

-¿Cómo funciona la empresa?
-Nosotros somos una distribuidora, es decir, no tenemos producción ni cultivos propios, sino que contamos con un listado de proveedores de cada uno de los productos. Trabajamos con productores de Almería, de otros lugares de España como Aragón y, sobre todo, con agricultores de la provincia de Sevilla. Cada día hacemos una compra, ya que los productos con los que tratamos tienen una duración óptima de unos 6 o 7 días y preferimos adquirir menos cantidad. A partir de ese momento, por norma general, dejan de tener la frescura y la calidad que nosotros requerimos, por lo que ponemos especial hincapié en que el transporte sea lo más eficiente posible, que esté un tiempo muy corto en nuestras instalaciones, únicamente el imprescindible, no almacenamos stock, y que de ahí pueda llegar pronto al consumidor.

-¿Cómo ha cambiado el sector en estas décadas?
-Pues, precisamente, el transporte es uno de los aspectos que más han evolucionado. Mi padre, por ejemplo, tenía un camión con el que iba a Almería dos veces por semana por pimientos, tomates o berenjenas. Ahora, nosotros recibimos la fruta y la hortaliza fresca en pocas horas. Por ejemplo, si el agricultor coge hoy sus tomates, se subastan en el mismo día y un camión frigorífico los trae hasta nuestras instalaciones. Al día siguiente están en las fruterías, en los hoteles o en las escuelas. Es cierto que ahora hay más competencia de género que viene del extranjero, de países como Marruecos, a un precio más barato, pero la calidad de la fruta y la verdura española sobresalen sin duda.

Gustos de los consumidores

-¿Las costumbres de los consumidores también han evolucionado?
-Sí, por supuesto. Antes se consumía mucho pero nadie tendía a fijarse tanto en la calidad de los productos. Ahora, el consumidor elige con detalle qué pieza de fruta en concreto, entre las distintas variedades, quiere llevarse a casa. En eso influye también que la oferta ha crecido una barbaridad. Hemos pasado en pocas décadas de tener relativamente fruta de invierno, naranjas, manzanas y peras, a contar con kakis o chirimoyas, por ejemplo. Era fruta que estaba en los pueblos andaluces pero que no se ponía en valor. Afortunadamente, entre todos los que componemos el sector hemos logrado sacarlas al mercado y que triunfen, dando más oportunidades tanto a los agricultores como al resto de actores de la cadena. Nosotros ahora también hemos introducido los germinados, que cada vez tienen más demanda, y los productos de la cuarta gama, es decir, los que van cortados o envasados y listos para consumir. También tenemos frutos secos y hierbas aromáticas.

-¿Qué productos adquirís en la provincia?
-Trabajamos mucho con los tomates de Los Palacios y las naranjas del Aljarafe, que es lo que más éxito tiene en esta zona. Damos mucha importancia a los proveedores de proximidad, por lo que las lechugas, cebollas, rabanitos y patatas, entre otros productos, son cultivados por agricultores del Aljarafe. Por otro lado, tenemos mucha verdura proveniente de Almería, y las manzanas son de una empresa muy reconocida en Aragón, Erruz. Creemos mucho en el producto español, que no tiene nada que envidiar a los extranjeros, así que para la mayoría de género no necesitamos acudir a otros países. Nuestras tierras y el trabajo de nuestros agricultores dan como resultado unas frutas y verduras de muy alta calidad y es deber de todos ponerlas en valor.

Estándares de calidad

-¿Cómo es la relación de la empresa con los agricultores?
-Muy cercana, con los agricultores de esta zona llevamos años trabajando e intentamos tener un contacto directo con ellos. Seleccionamos a nuestros proveedores según los estándares de la calidad de la empresa, para nosotros es muy importante que los productos sean excelentes. Por ejemplo, los melones, uno de nuestros puntos fuertes en la campaña de verano, se seleccionan midiendo su grado de azúcar, al igual que las naranjas. Otro aspecto imprescindible para nosotros es la temporada de la fruta. Cada una tiene su tiempo, por lo que queremos fruta que conserve su calidad desde que empieza la campaña hasta que acaba. La fruta es temporal, y eso hay que asumirlo y adaptarlo a las tendencias de los consumidores y necesidades del mercado.

-Una de las protestas más recurrentes del sector es el precio injusto que se paga a los agricultores.
-Sí, y con toda la razón. Es imprescindible pagarle un precio justo al agricultor para que el sistema funcione. Darle lo que se merece hace que el agricultor, que cada día está más preparado y, al mismo tiempo, cumple más exigencias alimentarias, pueda producir fruta y verdura de calidad y seguir trabajando con garantías. Nosotros en Frutas Mora lo tenemos muy claro y hacemos todo lo posible por contribuir a que se corrijan los desequilibrios que existen en la cadena alimentaria. Además, es una forma de fidelizar a los proveedores y establecer una relación beneficiosa para ambas partes.

-¿Cómo valora la campaña actual? ¿La falta de lluvia de estos últimos meses ha sido un problema?
-Todo está yendo muy bien. La falta de lluvia ha preocupado, aunque parece que se está corrigiendo. La falta de agua hace que la fruta se quede pequeña, se produce menos y eso afecta después al mercado, ya que hay menos variedad para elegir. Una de las cosas curiosas que pasan en España es que, al contrario que sucede en el extranjero, donde los consumidores quieren piezas más bien pequeñas, aquí la gente prefiere las piezas de calibre grande. Es cierto que los fríos si han afectado a algunos cultivos. Para evitar las heladas, nuestros agricultores que tienen cosecha de patatas utilizaron mantas térmicas con las que cubrieron las plantas, algo que ha funcionado y que garantiza productos de calidad para los próximos meses.