Los agricultores de Almería prevén mejoras en la campaña de cereales de 2025
Tras dos años de sequía extrema, las lluvias de noviembre mejoran las perspectivas, aunque persisten retos como altos costes y limitaciones de la PAC
Los agricultores de Almería afrontan la campaña de cereales de 2025 con optimismo moderado tras dos años consecutivos de sequía extrema que castigaron gravemente las cosechas. Las lluvias registradas en noviembre, que dejaron 95 litros en la provincia, han permitido una siembra en condiciones más favorables y un aumento de la superficie cultivada respecto al año anterior.
Las previsiones para esta campaña indican rendimientos de 2.000-2.500 kilos por hectárea en cultivos como cebada, avena y trigo, y unos 800 kilos por hectárea en leguminosas. Sin embargo, este escenario depende de la llegada de nuevas precipitaciones para consolidar el desarrollo de los cultivos.
El problema de las malas hierbas y los altos costes
Uno de los retos que afrontan los agricultores este año es la proliferación de malas hierbas, en especial la ballueca, que compite con los cultivos por agua y nutrientes, reduciendo la producción. Para controlarla, muchos productores se ven obligados a recurrir a tratamientos fitosanitarios adicionales, lo que incrementa aún más los costes de producción.
El encarecimiento de insumos básicos como semillas, fertilizantes y productos fitosanitarios sigue siendo una preocupación central. «A pesar de las mejores perspectivas, los precios elevados de los insumos impactan significativamente en la rentabilidad de las explotaciones», señalan desde ASAJA Almería.
Restricciones de la PAC y recomendaciones para los agricultores
La Política Agraria Común (PAC) sigue siendo un factor limitante, ya que establece normativas estrictas que restringen la libertad de siembra. Esto dificulta la planificación estratégica de los agricultores, quienes deben adaptarse a las condiciones impuestas para cumplir con los requisitos de la ayuda comunitaria.
Ante esta situación, ASAJA Almería recomienda a los agricultores planificar sus siembras con antelación para garantizar el cumplimiento de las normativas de la PAC. También se subraya la importancia de contratar seguros agrícolas para proteger las cosechas ante posibles adversidades climáticas, una medida crucial en un contexto de incertidumbre meteorológica creciente.
Un futuro condicionado por el clima
Aunque las lluvias recientes han dado un respiro al sector, el éxito de la campaña de cereales 2025 dependerá en gran medida de las precipitaciones en los próximos meses. Los agricultores almerienses, acostumbrados a gestionar condiciones extremas, continúan trabajando para adaptarse a los retos del cambio climático y asegurar la viabilidad de sus explotaciones.