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Estado de alarma

La agroindustria no para, aunque produce a dos velocidades

Arroz, pastas, cereales o aceites tienen más demanda mientras la crisis se ceba con la ganadería

31/03/2020 Actualizado a las 10:25

El «cierre total» de la actividad económica decretada por el Gobierno central para luchar contra la crisis sanitaria provocada por el coronavirus no afectará al sector agroalimentario andaluz, considerado «esencial» para garantizar el abastecimiento de alimentos, como ya se especificaba en el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declaró el estado de alarma.

Por tanto, este sector estratégico, que aporta el 10% del PIB andaluz y el 12% del empleo según la Consejería de Agricultura andaluza, es de los pocos que continúa produciendo. Una buena noticia para la economía regional, que tiene al sector industrial más potente (con más de 6.000 compañías pertenecientes a más de 2.900 industrias) a pleno rendimiento. De hecho, Andalucía es la comunidad con más empresas agroalimentarias de España, con un 18,4% del total, según datos del Ministerio correspondiente a 2017.

Así, analizando los distintos eslabones que conforman la cadena agroalimentaria, el campo andaluz y su industria forman un potente motor de empleo y riqueza, que mueve a pie de explotación a 475.064 trabajadores, afiliados al sistema especial agrario (diciembre de 2019). A éstos se suman los 45.600 empleados andaluces que tienen los 4.000 establecimientos comerciales del sector de la alimentación y la perfumería, según la Confederación andaluza del ramo, CAEA.

Estos datos sitúan a Andalucía «en cabeza de salida» a la hora de superar «una posible crisis sobrevenida por la pandemia», destaca el secretario general de la patronal agraria Asaja Sevilla, Eduardo Martín, que recuerda que «la agricultura ya demostró ser un sector flotador en la crisis económica que surgió a partir de 2008».

Incremento de ventas

El sector agroalimentario no para, pero se observa ya que la producción de alimentos camina a dos velocidades, con algunos subsectores a los que esta situación de alarma sanitaria les está incluso beneficiando y a otros a los que les ha afectado seriamente.

Así, sectores como los cereales y pastas, el arroz o el aceite de oliva han incrementado sus ventas. De hecho, Ebro Foods, uno de los principales fabricantes de pastas y arroces del mundo (y con la factoría de Herba en Sevilla), ha incrementado la producción de sus fábricas un 25% en las primeras semanas de marzo. En la misma situación se encuentra la firma aceitera Acesur, que ha optado por pagar un 10% más a su plantilla por hacer frente al incremento de demanda.

Por contra, sectores como el de las fresas y frutos rojos se han visto muy afectados por el Covid-19, lo que ha provocado una grave perturbación en este sector puntero de la provincia de Huelva (capaz de generar 100.000 empleos durante la temporada de recolección), debido a la falta de mano de obra, principalmente de Marruecos, por el cierre de fronteras.

Especialmente difícil está siendo también la situación del sector de la flor cortada, debido a la suspensión de las fiestas a nivel regional y nacional, así como para sectores ganaderos como el ovino-caprino, pues el cierre del canal horeca ha hecho bajar sus ventas «hasta en un 95%».