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Sequía

El año agrícola pinta pésimo en Córdoba, donde temen por las hortalizas y los cereales de invierno

La organización agraria ha insistido nuevamente en la situación de «alerta extrema» que sufre la agricultura y la ganadería ante la falta de agua

11/02/2022 Actualizado a las 07:28

El presidente de Asaja Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, ha insistido nuevamente en la situación de «alerta extrema» que sufre la agricultura y la ganadería ante la falta de agua, tras registrar un descenso del 85 por ciento de las precipitaciones en enero.

Fernández de Mesa ha informado en un comunicado de la situación «preocupante que atraviesan los cereales de invierno y las colzas de siembras de otoño, ya que se está viendo truncado su ciclo natural fisiológico en el cual ya se están viendo que las siembras se están secando». En este sentido, ha añadido que «esta sequía ya está robando rendimiento a nuestros cultivos, los cuales tememos por su continuidad si la previsión meteorológica sigue igual».

En el caso de los hortícolas, existe el problema de que «al no tener autorización para riegos, están al límite, no se podrán sembrar; al igual que las explotaciones de arboleda que están en comunidades de regantes y no autorizan riegos ni tan solo de emergencia», afirman desde Asaja.

El año agrícola «se prevé pésimo»

En cuanto a los cultivos de primavera, como es el girasol, señalan que «en la provincia ya se está retrasando la fecha de siembra, poniendo en duda si se podrá sembrar este año».

De este modo, desde Asaja han asegurado que, por ahora, el año agrícola «se prevé pésimo si las inclemencias meteorológicas continúan así porque los cultivos de invierno están sufriendo y en los de primavera no hay intención de siembra en este momento. De seguir así la situación, habrá, por tanto, grandes pérdidas o nulos rendimientos en cereales, leguminosas y oleaginosas en la provincia».

En cuanto a la ganadería, «la situación es igualmente preocupante debido a que las precipitaciones han sido muy escasas en el último año, salvo en el caso de Navidad, lo que ha impedido que pueda crecer la hierba en el campo con normalidad, principal alimento para las vacas, las ovejas y los cerdos», ha subrayado Fernández de Mesa.

Olivar de Córdoba / Valerio Merino

Como consecuencia, detalla la organización agraria, «se está complementando con forrajes como es el heno, la paja y el pienso, lo que incrementa hasta un 30 por ciento los costes de los ganaderos, que ya soportan en sus cuentas de resultados la subida del precio de otros insumos como es el caso del carburante o la electricidad. Y es que detrás de la carestía de los piensos, se esconde la situación actual del mercado mundial de los cereales y la sequía, puesto que, cuando hay escasez de este recurso, el precio crece».

Además, hay que tener en cuenta que la climatología actual, con las temperaturas más elevadas de lo habitual, no es la mejor para que el animal pueda andar por el campo y tenga un desarrollo apropiado, por lo que «como no llueva en 15 días, se van a sufrir unas pérdidas que luego posiblemente no se puedan recuperar», ha concluido Fernández de Mesa.