Alianza internacional para revivir la higuera mediterránea
Investigadores andaluces participan en FIGGEN, un proyecto que analiza los genotipos del higo para mejorar la sostenibilidad de su cultivo
El Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea «La Mayora» (IHSM) de Málaga participa en un proyecto internacional (FIGGEN), con grupos de investigación de Italia, Turquía, Túnez y España, para conservar la diversidad del cultivo de la higuera, un fruto antiguo en la región Mediterránea.
El proyecto pretende utilizar la diversidad presente en las higueras para potenciar un cultivo resiliente (que se adapta) a los efectos del cambio climático.
El director de la iniciativa, Tomasso Giordani, profesor de la Universidad de Pisa, señala que «en la región mediterránea se necesitan soluciones para adaptar las prácticas de los sistemas agrícolas al aumento de la temperatura, la sequía y la salinidad del suelo- La adopción de sistemas agrícolas mixtos como la agrosilvicultura puede contrarrestar la pérdida de la agrobiodiversidad y la reducción de la fertilidad del suelo».
«La higuera (Ficus carica L.), tiene un gran potencial de expansión gracias a las valiosas cualidades nutricionales, energéticas y nutracéuticas de sus frutos, y al creciente interés por los metabolitos secundarios producidos en los frutos, las hojas y el látex, combinado con la capacidad de adaptarse a entornos secos, calcáreos y salinos, lo que hace que esta especie sea extremadamente interesante para la producción sostenible en la región del Mediterráneo, también en relación con el cambio climático», explica el profesor.
Higueras adaptadas al cambio climático
En los próximos 36 meses, el equipo de investigadores dirigido por Giordani, con la participación de agricultores, productores y distribuidores con experiencia y conocimientos multidisciplinarios, está planificando la introducción en los sistemas agrícolas de cultivos de higos más adecuados para los distintos entornos que se producirán como consecuencia del cambio climático y que permitirán la producción sostenible de higos en el futuro.
«Todo ello repercutirá tanto en el bienestar y los ingresos de los agricultores, como en el agroecosistema y en la producción de frutos de esta especie, permitiendo invertir la tendencia a la baja de la producción de higos registrada en los últimos años en la zona del Mediterráneo», asevera el coordinador del proyecto.
De esta forma, FIGGEN tendrá un impacto en la mejora y conservación de la biodiversidad, ya que se analizarán 300 genotipos de germoplasma de higos de la región mediterránea, incluyendo cultivares descuidados o poco utilizados. «La identificación y caracterización de los genotipos más adecuados a las difíciles condiciones ambientales dictadas por el cambio climático contribuirá al mejoramiento genético de esta especie para una producción cada vez más sostenible de higos en el futuro».