«Estamos atados de pies y manos por el Covid-19, si no ya estaríamos en la calle protestando»
Las organizaciones agrarias y las cooperativas andaluzas aseguran que la tasa plana supondría una pérdida de 600 millones de euros para la región
Resulta muy difícil ver a las principales organizaciones agrarias y cooperativas andaluzas juntas. Sí se unieron en las tractoradas de 2020, cuando sacaron a la calle su maquinaria para reivindicar el futuro de la agricultura, pero no se mostraban en contra de una decisión gubernamental, como está sucediendo ahora con el Real Decreto de transición de la PAC, desde la anterior reforma, liderada por Arias Cañete y que, finalmente, recogió gran parte de las reivindicaciones andaluzas para el marco PAC 2014-2020.
Esa unión que, como han insistido, «no entiende de colores políticos, solo de la defensa de los agricultores y ganaderos», es clave en sus reivindicaciones. No es una organización agraria aislada la que pide al ministro Luis Planas que rectifique y retire el Real Decreto, sino todo el campo andaluz.
«Si no fuese por la pandemia, ya habríamos salido a la calle a protestar y a dar a conocer a la sociedad lo que se pretende hacer desde el Ministerio de Agricultura», ha asegurado Miguel López, secretario general de COAG Andalucía.
De hecho López ha insistido en que la reforma de la PAC en la que está trabajando el departamento que dirige Luis Planas «ataca a la parte más importante del tejido productivo». «Ha dicho que el 80% de los recursos se los lleva el 20% de las explotaciones y, aparte de que eso no es del todo cierto, tiene un recurso para corregir eso, el ‘capping’ (tope de ayuda para la explotación)».
«Nunca ha habido un ministro que conforme una posición tan radical y tan falta de diálogo», ha censurado el secretario general de COAG, que reivindicado que «Andalucía es la zona con más inversión, más regadío y más productividad», de ahí los derechos históricos que el campo andaluz defiende y, previsiblemente, se eliminarán en la nueva PAC.
Agricultor genuino
Miguel Cobos, secretario general de UPA Andalucía, ha pedido al ministro que negocie con las organizaciones, y ha puesto el punto de mira en tres puntos fundamentales de cara al plan estratégico nacional, que regirá las ayudas de la PAC en el periodo 2023-27 y se está elaborando aún.
Por un lado, Cobos ha hecho referencia al mantenimiento de los derechos, que defiende al igual que el resto de organizaciones. Por otro, ha pedido que, si cambian las regiones (hay 50 en España), lo hagan «de forma muy leve».
Por último, ha hecho hincapié en la figura de agricultor genuino. «Con el nuevo concepto de agricultor genuino que quieren imponer, ese agricultor pluriactivo, con una pequeña explotación y que vive en el medio rural, se va a quedar fuera del sistema y no va a tener acceso a las ayudas», ha insistido.
No es una batalla política
Ricardo Serra, presidente de Asaja Andalucía, ha querido recordar que «no se trata de una batalla política», sino de una cuestión que atañe a los profesionales del campo. «No queremos que esto se convierta en una lucha entre la administración autonómica contra la central». «Los agricultores andaluces tienen una ayuda media más alta porque sus explotaciones han sido más productivas y han invertido más», ha querido aclarar, echando por tierra el mito de que exista «un sobre andaluz».
Producciones en crisis
»Están siendo muy castigados aquellos que partían de derechos especiales, sin base territorial y con producciones que están en crisis estructural permanente: vacuno de leche, ovino y vacuno de carne», ha detallado Juan Rafael Leal, presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía.