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Innovación

Investigadores cordobeses descubren una bacteria que protege a los cultivos de un hongo letal

La bacteria «Rahnella aquatilis» protege a las plantas de la marchitez que provoca el «fusarium oxysporum»

16/10/2020 Actualizado a las 12:29

Si hay algo que trae de cabeza al sector de la agricultura, al margen de los hongos que marchitan las hojas y tallos de las plantas, son los hongos que viven en el suelo. Prácticamente imposibles de eliminar, las únicas soluciones que existen hoy día pasan por utilizar fungicidas, con un uso cada día más restringido.

Por ello, la ciencia busca nuevas soluciones menos contaminantes, como el control biológico, un método que utiliza microorganismos para proteger a las plantas de los hongos pero que aún no tiene una eficacia total.

En esto trabaja un equipo de la Universidad de Córdoba y la a Università degli Studi del Molise en Campobasso, en Italia, que ha logrado demostrar los mecanismos a través de los que una bacteria, la «Rahnella aquatilis», logra penetrar en la planta y protegerla del hongo «fusarium oxysporum», que coloniza las plantas a través de las raíces, las marchita y resulta letal.

Cómo actúa en la planta

«Los resultados demuestran que la bacteria es capaz de detectar químicamente la presencia del hongo en el suelo y lo utiliza como vehículo para llegar a la raíz» explica Antonio Di Pietro, catedrático del Departamento de Genética de la Universidad de Córdoba y uno de los directores del estudio. Lo hace siguiendo las hifas del hongo, unos pequeños filamentos que le permiten crear una especie de red en el suelo en torno a la raíz. Una vez llega a la raíz de la planta, la bacteria consigue penetrarla y colonizarla.

Es entonces cuando la «Rahnella aquatilis» comienza a producir grandes cantidades de ácido glucónico, un compuesto que no sólo no daña a la planta sino que le permite mejorar su capacidad de absorber compuestos del suelo como hierro y otros metales y que consigue protegerla del ataque del hongo.

«Este necesita un pH alto para poder infectar a la planta, pero el ácido que segrega la bacteria consigue bajar el pH de forma muy eficiente, bloqueando así la capacidad de infección del hongo», explica el investigador, que también ha resaltado la importancia de la colaboración entre ambas universidades.