Unos cambios de la PAC que llegan «tarde y mal» para el campo andaluz
Desde Asaja lamentan que, a pesar de pedirlas desde octubre, la rebaja en las exigencias medioambientales de la PAC no tendrán efecto esta campaña
El Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca ha dado luz verde a la propuesta de modificación legislativa presentada hace diez días por la Comisión para «flexibilizar la PAC». En concreto, el Consejo ha acordado, por mayoría cualificada, remitir ya al Parlamento Europeo el texto con la propuesta de la reforma del reglamento de base de la PAC para acelerar el procedimiento y que pueda ser aprobado por el Parlamento antes de final de abril, con el objetivo de que se publique a la mayor prontitud en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE).
El nuevo reglamento, que busca «suavizar» las exigencias medioambientales de la PAC, con más flexibilidad para cumplir ciertos requisitos medioambientales, y aliviar las cargas administrativas de los pequeños agricultores, llega demasiado tarde, a juicio del sector agrario andaluz.
«Está previsto que el Parlamento lo apruebe, como muy pronto, en el próximo pleno (del 22 al 25 de abril) y, después de eso, se tendrá que publicar el reglamento lo que, a nuestro juicio, ya será demasiado tarde», se lamenta Eduardo Martín, secretario general de Asaja Sevilla.
Sin seguridad jurídica
Martín recuerda que los agricultores están, ahora mismo, planificando las siembras y realizando la solicitud única de la PAC, cuyo plazo de presentación acaba el próximo 30 de abril. «Los cambios de Bruselas no nos dan seguridad jurídica y no tendrán aplicación práctica en esta campaña», afirma, al tiempo que recuerda que, desde el sector, llevaban reclamando desde octubre que se rebajasen las exigencias medioambientales de la PAC.
En cuanto a la exención de sanciones y controles medioambientales para los pequeños agricultores, el secretario general de la organización agraria asegura que «una explotación que no supere las 10 hectáreas, límite que establece la UE, no vive de la agricultura». «Esta medida deja fuera al 90% de la superficie agraria, que es donde están las explotaciones medias y familiares de este país», lamenta.
Por su parte, el ministro Planas ha abogado por la aplicación retroactiva de los cambios, desde el 1 de enero de 2024, sobre todo en lo relativo a la condicionalidad. Se ha referido expresamente a las modificaciones de las normas de las Buenas Condiciones Agrarias y Medioambientales (BCAM) relativas a la cobertura mínima del suelo (BCAM 6), la rotación de cultivos (BCAM 7) y la referida a las superficies no productivas (BCAM 8).
En cuanto a la consejera de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Carmen Crespo, ha valorado «positivamente» el anuncio de flexibilización, pero ha destacado la necesidad de que ese primer paso «vaya más allá y se siga dando respuestas al resto de peticiones realizadas por los agricultores durante las últimas semanas».
«La flexibilización de medidas es absolutamente necesaria, los agricultores llevan más de un mes solicitándola en la calle y, una vez conseguido esto, es momento de que estas propuestas se hagan efectivas en nuestro país», ha apuntado la consejera andaluza en un comunicado, quien ha pedido al Gobierno de España y al Ministerio de Agricultura «medidas concretas para hacer frente, entre otros temas, a la situación de falta de competitividad por la que atraviesa el sector agroganadero».
Cuestiones fiscales
«La petición de rebaja de módulos y las cuestiones de fiscalidad deben ser tenidas en cuenta por nuestro Gobierno central, porque los agricultores y ganaderos ven lastrada su competitividad por la fiscalidad que están soportando, que necesita de una reforma urgente», ha aseverado Crespo. En esta línea, ha calificado de «error» la negativa del Ministerio de Agricultura a rebajar el IVA correspondiente a carne y pescado, ya que “se está lastrando el consumo de ambos productos esenciales, tal y como lo demuestran los datos mes a mes y esta rebaja del IVA puede ayudar a cambiar esta dinámica».
¿Cuáles son los cambios?
Cabe recordar que los cambios respaldados por el Consejo de Agricultura introducen exenciones en algunas de las BCAM (buenas condiciones agrarias y medioambientales) de la PAC, como las destinadas a la cobertura mínima del suelo en los periodos más sensibles, que los Estados Miembros podrán flexibilizar, o la rotación de cultivos, que podrá ser sustituida por la diversificación de cultivos con el fin de dar más margen en lugares con sequía.
La revisión de la PAC también exime a las pequeñas explotaciones de menos de diez hectáreas de los controles y las sanciones relacionadas con los requisitos de condicionalidad de la PAC. Esa medida afectará al 65 % de los beneficiarios de la PAC, que, sin embargo, solo representan alrededor del 10 % de las tierras agrícolas.
Por otro lado, permitirá a los estados miembro a hacer modificaciones en los planes estratégicos de la PAC dos veces al año, en lugar de una.