El campo andaluz envejece sin freno: cuatro de cada diez agricultores tienen más de 65 años
Relevo generacional

El campo andaluz envejece sin freno: cuatro de cada diez agricultores tienen más de 65 años

Los datos del Censo Agrario 2020 evidencian la necesidad de un relevo generacional efectivo, eficiente y con apoyo de las administraciones

27/07/2022 Actualizado a las 07:37

Dejando a un lado la subida de costes y la conjunción de factores internacionales que reducen la rentabilidad de ciertos cultivos, el campo andaluz se enfrentará durante los próximos años a un problema que lleva latente mucho tiempo y que solo va a empeorar: la falta de relevo generacional.

Aunque muchas de las políticas de las distintas administraciones dicen poner el foco en los jóvenes y las mujeres, lo cierto es que los incentivos económicos articulados, entre otras políticas, por la PAC, parecen no ser suficientes.

El relato de la calidad de vida en el entorno rural, que después de la pandemia sanitaria ha cobrado cierta relevancia, tampoco ha servido para elevar de manera significativa los jóvenes que se han incorporado al mundo agrario.

De hecho, los datos del último Censo Agrario, que recoge datos de 2020, son demoledores: en Andalucía, la edad media de los jefes de explotación es de 60,5 años, y un 38,5% (cuatro de cada diez) son mayores de 65 años. Tan solo un 0,49% de los agricultores (jefes de explotación) andaluces son menores de 25 años.

Y los pesimistas datos no son exclusivos de la región andaluza. Según el informe, elaborado por el Ministerio de Agricultura, ninguna zona de España alcanza el 40% de jefes de explotación menores de 45 años.

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Agricultor podando un olivar / Asaja Jaén

Dificultad para conseguir tierras

Mientras, en el campo, la realidad es que muchos de los agricultores aguantan todo lo posible, también porque así logran un complemento a las, a veces, escasas pensiones, y los jóvenes consideran muy sacrificado, duro y con poca rentabilidad el trabajo en el campo.

Todo ello, junto con la dificultad para conseguir tierras, que jóvenes encuestados en un reciente estudio identificaban como una de las principales barreras de la profesión, pone trabas a un relevo generacional más que necesario y que es uno de los grandes retos de la próxima década en Andalucía.

Se reducen las explotaciones

Pero no es el único dato negativo que arroja el censo agrario. Al mismo tiempo que aumenta la edad de los agricultores, se van reduciendo las explotaciones en funcionamiento, y se concentran en menos manos.

De hecho, el número total de explotaciones se ha ido reduciendo progresivamente en la última década. Así, en el Censo Agrario 2020 se observa una disminución de más de 70.000 explotaciones respecto al anterior censo de 2009, lo que representa una pérdida del 7,57%.

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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