El campo malagueño cortará carreteras el 13 de febrero para demandar precios justos
Protestas

El campo malagueño cortará carreteras el 13 de febrero para demandar precios justos

Exigen que se reconozca al sector como estratégico, su defensa frente a la política arancelaria y la competencia y mejoras en las infraestructuras de agua

07/02/2020 Actualizado a las 09:50

Los agricultores y ganaderos malagueños tomarán las carreteras el próximo 13 de febrero para reivindicar el apoyo al sector primario. Asaja, COAG, UPA y Cooperativas Agro-alimentarias quieren así hacer visibles sus principales demandas ante la crisis que vive el campo. Un sector -subrayan- «estratégico» para la economía y el mantenimiento del medio rural y el espacio natural.

El próximo jueves se subirán a los tractores y tomarán las principales vías de comunicación de la comarca de Antequera. Saldrán a las 10.00 h de la mañana desde Torcal (pedanía de Los Llanos), y discurrirán por la Carretera Córdoba-Málaga para incorporarse a la A-92 hasta la salida 152, hacía Antequera. Continuarán por la A-7282 hasta la salida en dirección Cuesta de Talavera (A-343) y, finalmente, por Alarife Francisco Gutiérrez hasta el Recinto Ferial de Antequera.

La protesta se enmarca en la campaña nacional de movilizaciones en la que está inmersa el campo desde el pasado 28 de enero. Con la convocada en Málaga, son ya más de una treintena las protestas que ha convocado el campo español durante los dos primeros meses del año y, previsiblemente, los actos reivindicativos se extenderán aún durante todo el primer trimestre de 2020.

Dignificar el sector

Las organizaciones reclaman que el sector sea declarado como estratégico para el país e instan al Gobierno a tomar medidas para «dignificar la figura del agricultor y el ganadero como empresario». Consideran que en la actualidad están recibiendo ataques de una parte de la sociedad contra su modelo de producción cuando lo único que hacen es «generar empleo estable en las zonas rurales y proporcionar alimentos sanos y de calidad a toda la sociedad».

También piden una política de precios justos que garantice la rentabilidad de sus explotaciones y el mantenimiento del empleo, así como una la Ley de la Cadena Alimentaria «operativa y eficaz» que ponga fin a los «enormes desequilibrios» entre los distintos eslabones en lo que afecta a la conformación de los precios. Aseguran que «el productor sigue siendo el eslabón más débil».

Aranceles «de ruina»

En referencia al aceite de oliva, reclaman que se pongan en marcha auténticas medidas de regulación de mercados y exigen al Gobierno una defensa contundente de los trabajadores del sector. Desde Asaja, censuran que en la Unión Europea se admitan aranceles que traen la «ruina» para sus explotaciones y que se aplican «de forma discriminatoria por país y producto». Además, creen que las políticas llevadas a cabo frente a los terceros países deben impedir «la competencia desleal que suponen».

Por último, demandan una planificación hidrológica «seria y compatible» con la rentabilidad de las explotaciones y una mejora de las infraestructuras hidráulicas que les permita aprovechar al máximo las aguas. Es «inadmisible» -aseguran- que las aguas de los ríos y arroyos se sigan yendo al mar y que para cualquier concesión u obra para almacenarla «la tramitación sea interminable».

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