Carlos Pérez: «Hay ayudas para I+D+i fuera de la PAC que no llegan al campo andaluz»
Triplex demanda incentivos para los empresarios agrícolas que apuestan por proyectos de reconversión y modernización de sus explotaciones
Aunque la empresa sevillana Triplex Innovación nació vinculada a la gestión de explotaciones agrícolas, en los últimos años se ha especializado en el desarrollo integral de proyectos de I+D. «Impulsamos el desarrollo técnico de proyectos innovadores que ayudan a las empresas agroalimentarias a ser más competitivas, poniendo a su servicio las diferentes líneas de ayudas consagradas a este fin, que son muchas», declara el director gerente, Carlos Pérez.
Así, ha llevado la batuta durante cinco años en el proyecto de recolección mecanizada de la aceituna de mesa «Mecaceituna», finalizado en 2013; ha impulsado la mayor plantación de pawlonia de Europa con destino a biomasa en la finca gaditana «El Novillero» y ha ejecutado el ambicioso proyecto de reconversión de 450 hectáreas de secano a regadío en la finca «Las Merinas» de Carmona. Actualmente, Triplex está colaborando en proyectos con industrias agroalimentarias como el grupo Ybarra y con el grupo empresarial Puerto de Indias, entre otros.
-¿El sector agrario está aprovechando bien los fondos destinados a innovación?
-No. El sector está muy enfocado a la Política Agraria Común (PAC) y, por ejemplo, el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) es un gran desconocido. Andalucía es región objetivo uno para la financiación y apoyo a los proyectos de I+D+i del CDTI, dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, pero apenas hay proyectos con destino a Madrid. Son ayudas con un potencial de acercamiento al sector agroalimentario enorme y no están llegando a la comunidad. También hay incentivos regionales, pero no está al alcance de todos los empresarios agrícolas, pues se penaliza el tener una dimensión o una determinada estructura societaria.
-¿Qué necesidades en materia de innovación tiene el campo andaluz?
-El sector está en continua evolución pero tiene grandes debilidades como la volatilidad de los precios en origen. Por ello, la gran apuesta sigue siendo la reconversión y modernización de fincas, lo que significa pasar del secano al regadío y sustituir cultivos en crisis (como los cereales) por otros mucho más rentables (como el olivar súper intensivo y el almendro). Pero al empresario agrícola que apuesta por esta transformación no se le está ayudando lo suficiente. De hecho, los que cuentan con más ayudas de la PAC son los que están asumiendo estos proyectos de reconversión, pues para un agricultor vinculado a cultivos con menos ayudas, tipo fruta de hueso, es muy difícil asumir dicha inversión. Se frustran muchas iniciativas porque quedan en manos de los que tienen una PAC más alta.
-En la PAC post 2020 que se está debatiendo actualmente se ha duplicado el presupuesto para la I+D…
—Es una buena noticia, pues sin fondos económicos no se puede innovar. Pero bien sea del paquete PAC, del presupuesto del Estado o del de la comunidad autónoma debe salir una línea concreta de ayuda para el empresario agrícola que quiera transformar y modernizar su explotación, generando riqueza. El ejemplo lo tenemos en el país vecino. En Portugal, independientemente de la PAC, ha habido una apuesta importante del Gobierno portugués para transformar el Algarve, que tenía 25 años de desfase respecto al sur de España. Pero la modernización ha sido impresionante y la han hecho empresarios andaluces y españoles. Eso demuestra que los andaluces tienen ganas de hacer cosas, pero precisan de apoyos.
Cultivos de vanguardia
-¿Qué cultivos son los que han abanderado la innovación en Andalucía?
-Los que tienen más valor añadido, como las arboledas muy mecanizadas, tipo olivar súper intensivo y cultivos de frutos secos.
-¿El futuro entonces del olivar de verdeo o de los cítricos pasa por la mecanización?
-Hay que distinguir entre producto para el mercado en fresco y para industria. El futuro pasa por tener un producto muy dirigido al mercado, de gran valor añadido y que te diferencie en el mercado si no se puede mecanizar. Pero todo lo que vaya a industria sí tiene que estar mecanizado. El ejemplo lo tenemos en los cítricos de Estados Unidos. Florida cultiva cítricos para la industria y todo está mecanizado. California, en cambio, se dedica al mercado en fresco. Son como dos cultivos diferentes.
-¿Por qué entonces, tras los resultados del proyecto Mecaceituna, el verdeo se sigue haciendo a mano?
-No ha habido fe en los resultados del proyecto, que avalaba la viabilidad de la recolección mecánica de la aceituna manzanilla y gordal. Habrá que preguntarle a la interprofesional Interaceituna el por qué no ha tenido continuidad. Luego, las IGPs de las aceitunas sevillanas fueron un obstáculo para la mecanización del olivar de mesa, pues obligaba inicialmente a que la recolección de la manzanilla y gordal fuera a mano. Esto ha influido también en que Mecaceituna se quedara guardado en un cajón.
-La industria de aderezo tampoco ha ayudado mucho, pues se ha devaluado el precio de la aceituna cogida mecánicamente…
-Es verdad que quedaban los patios señalados y no por constatación de la calidad del producto, sino por el simple hecho de saber los industriales que se habían hecho pruebas de mecanización en determinadas fincas. Pero a la hora de comprar los fermentadores ninguna industria sabía a priori cuáles venían de una cogida mecánica y cuáles de una manual. Eso demuestra que la calidad de la aceituna en ambos casos era similar. Pues una mala cogida manual tampoco beneficia al producto final.