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Consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible

Carmen Crespo: «La crisis ha permitido que la UE redescubra la agricultura»

La consejera sostiene que se debe invocar de nuevo el principio de Preferencia Comunitaria para favorecer las producciones propias

28/04/2020 Actualizado a las 11:36

I. Lopera / L. Montoto

El pasado febrero, los tractores recorrían las principales carreteras de Andalucía para protestar por el olvido político y social de los hombres y las mujeres del campo. Muy pocos días después, la importancia estratégica del sector quedó de manifiesto al erigirse en la actividad esencial que ha mantenido abastecidas las despensas de los hogares españoles.

«Se ha demostrado que tenemos un sector agrario de primera calidad en todos los sentidos», afirma Carmen Crespo, consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, quien destaca que «ha habido una enorme responsabilidad entre los profesionales para mantener la producción en condiciones muy complejas». Aunque el campo no se para, el golpe del Covid-19 ha sido especialmente severo en segmentos como la ganadería extensiva o la flor cortada, que requerirán ahora un esfuerzo adicional de todas las administraciones públicas para remontar el vuelo.

La crisis ha demostrado la importancia de mantener la soberanía alimentaria. ¿Esto debe afectar al enfoque de la futura PAC?

Ha quedado claro que debemos garantizar la viabilidad de las producciones europeas, cuyo futuro a veces se ha visto cercenado en acuerdos con terceros países que no han tenido en cuenta su impacto en el sector primario. España y el resto de la UE han redescubierto la importancia de su sector primario, que debe tener potencial para su desarrollo presente y futuro. La PAC tiene que alinearse con el Pacto Verde (Green Deal), que conlleva avanzar en una agricultura más sostenible; pero es cierto que ahora se ha puesto el énfasis en la importancia de que el sector sea competitivo, productivo y pueda abastecer siempre a la población en cantidad y calidad. Esto nos debe obligar a revisar los mecanismos de mercado, ya que además de producir de forma sostenible, con calidad y a buen precio, necesitamos un sector comercialmente viable y activo para dar trabajo a miles de personas y mantener su fortaleza.

Es el momento de evocar el «Principio de Preferencia Comunitaria», que da prioridad a las producciones de la UE frente a la de terceros países. Se deben seguir haciendo grandes acuerdos comerciales, porque así se crea un mundo global, pero que no deben afectar a las producciones europeas ni a su sostenibilidad. La PAC es un instrumento necesario que ha servido para mantener una agricultura viva, capaz de sostener al mundo rural y evitar la despoblación; su papel ahora se refuerza porque debe afianzarse como un sector esencial para la estabilidad de la propia UE.

El campo no para, pero hay producciones muy afectadas. ¿Qué medidas extraordinarias está adoptando?

En el ámbito de la ganadería extensiva hay que pedirle al Gobierno central que extienda sus medidas de apoyo a las grandes cabañas, al toro de lidia o al ibérico (que también debe ser beneficiado por acciones paliativas como el almacenamiento). En el caso de la flor cortada, que se ha caído por completo, queremos reconvertir a este sector en una OPFH para que utilice los mecanismos de crisis propios de estas organizaciones. Estamos acelerando la puesta en marcha de un instrumento financiero con el Banco Europeo de Inversiones que estará en otoño y el presidente Juanma Moreno anunciará un paquete de ayudas financieras a corto plazo para aportar liquidez al sector. En paralelo, estamos sacando todas las líneas de los Planes de Desarrollo Rural para contar con ellas cuanto antes, como la ayuda de 40 millones par la ganadería extensiva. La Consejería está haciendo también un esfuerzo muy importante para la promoción de los productos locales.

La dehesa, en general, está sufriendo de manera extraordinaria. ¿Requiere más medidas extraordinarias?

Es un ecosistema único en el mundo que debemos preservar de manera especial, por eso le hemos trasladado al Gobierno que las medidas para la ganadería extensiva son escasas. La Junta va a reprogramar fondos para que este sector tenga liquidez inmediata y, en ese contexto, es importante el plan financiero que estamos diseñando, porque debe ayudar a buscar alternativas al cierre actual del canal Horeca (restauración y hostelería). Hay otros sectores que también requieren medidas extraordinarias, como los frutos rojos, con el que estamos trabajando de manera conjunta.

La Junta quiere relanzar la colaboración público-privada para mover inversiones a corto plazo. ¿Se aplicará en el ámbito de la agricultura?

Con el Cánon del Agua, que ahora se destina para la depuración del agua, queremos en el futuro impulsar obras para la reutilización de las aguas degradadas, generando así otra fuente de recursos hídricos. Para este tipo de proyectos la colaboración público privada es esencial y la vamos a introducir en todas las facetas de proyectos que tengamos.

¿Se pueden hacer proyectos de regadío sufragados por los propios usuarios?

Hay que buscar fórmulas para financiar de manera público-privada la modernización del sector. No tiene ningún sentido que no se utilice más esta vía, especialmente en un momentos como la recuperación económica tras la pandemia, en la que será más necesaria que antes.

Una Ley de la Cadena alimentaria «más ambiciosa»

¿Son suficientes los cambios que se han realizado en la Ley de la Cadena alimentaria para solucionar los problemas del sector?

Antes de la pandemia estaba la justa reclamación del establecimiento de un precio justo para los productores. La Ley de Arias Cañete fue muy necesaria en su momento, pero ahora se debe reformar para buscar un mayor equilibrio en la cadena. La fórmula que ha utilizado el Gobierno central es un decreto que a nuestro juicio es claramente insuficiente. No se ha estudiado bien esta reforma, que debe ser más ambiciosa y recoger las opiniones del sector y las comunidades autónomas. Andalucía ha mandado unas alegaciones donde se reclama más transparencia en los costes de producción, que se precise bien la información al consumidor para evitar promociones que inviten al error o un etiquetado más claro. Somos una potencia agraria e insistiremos en nuestra reclamación de mejorar la transparencia y el equilibrio en toda la cadena.

¿La legislatura ha cambiado radicalmente para la política agraria?

Hay que adaptar todos los recursos y acciones a las circunstancias actuales. El transporte de los trabajadores a las explotaciones, por ejemplo, no era nuestra competencia directa, pero ha sido necesario buscar soluciones, y tenemos que volcarnos para tratar de mitigar todos los efectos negativos que sufre el sector. Es el momento de estar cerca de los problemas, por eso hemos criticado la insuficiente rebaja fiscal que se ha realizado por parte del Gobierno en un momento idóneo para dar liquidez al campo, porque el Gobierno podría haber hecho una rebaja ambiciosa de los módulos del IRPF en un momento crítico como el actual. La Junta está reprogramando fondos para aportar la máxima liquidez posible. Es el momento de estar más cerca que nunca de los agricultores.

«El agro será de nuevo un colchón anticrisis»

«En la anterior crisis económica el campo ya fue un colchón y ahora lo será aún más», afirma Crespo. Este sector representa el 11% del PIB de la comunidad y será «el que en estos momentos pueda absorber parte de la mano de obra excedentaria de otros de otros sectores». Salvo en el caso de los frutos rojos y algo en fruta de hueso, ajo y patata, las grandes producciones están cubiertas, pero «la agricultura ofrece posibilidades para empleos de calidad, ya que las explotaciones están cada vez más tecnificadas». En cualquier caso, «lo más urgente será relanzar las actividades que más han sufrido, como la flor cortada ornamental, la ganadería extensiva o la pesca de bajura».