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Diversificación agraria

La cereza andaluza, el «desconocido» tesoro de Jaén que no tiene que envidiar a la del Jerte

Castillo de Locubín ha vuelto a celebrar, tras la pandemia, su tradicional Fiesta de la Cereza

22/06/2022 Actualizado a las 10:52

Ya ha llegado la época de una de las frutas más populares y apreciadas, la cereza. La más conocida es la del Valle del Jerte, que forma parte de una Denominación de Origen Protegida y bate récords de producción.

Sin embargo, Andalucía tiene su propia cereza, de excelente calidad y muy desconocida para los consumidores: la cereza de Jaén. De hecho, la provincia es la tercera productora en España de este preciado fruto, con más de 1.300 hectáreas.

Para promocionar la cereza jienense, el municipio de Castillo de Locubín ha celebrado recientemente la trigésimo séptima edición de la Fiesta de la Cereza, un fruto que se ha convertido en «ejemplo de la diversificación agraria» en la provincia.

«Se puso en marcha 1984, continúa y es un ejemplo claro de la diversificación de la actividad agraria en nuestra provincia junto a otros cultivos como la breva o el espárrago, que son alternativos al olivar y permiten mantener la población en el territorio», ha valorado el presidente de la Diputación, Francisco Reyes.

Alternativa laboral

Además, los cerezos son una alternativa laboral a los pueblos de la provincia. Según ha detallado en numerosas ocasiones el alcalde de Torres, Roberto Moreno, «contribuye a la diversificación agraria y económica de los pueblos». No en vano, municipios como Torres o Castillo de Locubín suman una producción media de más de un millón de kilos de cereza al año. «Ya no solo tenemos la campaña del olivar, sino que la cereza nos permite tener otra campaña y, por tanto, una alternativa laboral para la gente del mundo rural», asegura.

Cerezas Castillo / C.C.

Cerezas Castillo

Una de las empresas productoras de cereza en la provincia de Jaén es Cerezas y Almendras Castillo, de Castillo de Locubín, que comercializa tanto cereza con fines industriales (destinadas principalmente a ser procesadas como producto de confitería), como cerezas para consumo fresco. En total, unas 700.000 toneladas anuales.

«En cuanto a la cereza industrial, tenemos que comprar cereza del Jerte para poder responder a la demanda, pero la que se consume en fresco es íntegramente producida en Jaén», asegura Juan Castillo, uno de los propietarios de la empresa jienense, que va ya por su tercera generación. De hecho, a nivel industrial, después de someter la cereza a una transformación (la deshuesan y congelan con un innovador método) , la venden a grandes empresas como Ferrero, que la usa para hacer uno de sus bombones más conocidos.

Respecto a la cereza en fresco, de la que pueden vender unas 200.000-300.000 toneladas, Castillo destaca su sabor, «más concentrado» que la cereza de otras zonas como el Jerte extremeño, una característica que se debe a que la dotación hídrica es menor y, por tanto, el fruto concentra más sus cualidades.