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Rechazo de COAG

Más voces en contra de la aprobación del Plan Hidrológico del Guadalquivir

COAG ha emitido su voto negativo y ha asegurado que el documento no contempla las demandas fundamentales para corregir el déficit estructural que arrastra la cuenca

30/11/2022 Actualizado a las 10:18

Revisadas las modificaciones y la adenda a la redacción del borrador del Plan Hidrológico del Guadalquivir y tras constatar que  no han sido incorporadas las demandas de COAG, la propia organización agraria ha emitido su voto particular negativo a su aprobación por parte del Consejo Nacional del Agua, respondiendo a la justificación que se expone a continuación:

– En primer lugar, COAG destaca que no se elimina el artículo 18 del Plan Hidrológico que permite ampliar las superficies de regadío. «Se transforman así tierras de secano en regadíos con derechos legales de uso de agua, un titulo que ampara irregularidades y actuaciones dudosas para la consecución del recurso. De esta forma, el plan actual no corrige el déficit estructural que arrastra la cuenca, sino que lo aumenta», asegura COAG en un comunicado.

Más motivos para su rechazo

En segundo lugar, el efecto secundario de la aplicación de dicho artículo ha sido el fomento del cambio de cultivos anuales a leñosos, perdiendo la adaptabilidad de la cuenca a los ciclos de sequía.

De este modo, afirma COAG, «los nuevos cultivos leñosos tienen preferencia sobre los tradicionales en situaciones de recorte en las dotaciones, ya que prevalece el mantenimiento de la arboleda por encima de los cultivos hortícolas y herbáceos, de marcado carácter social, que generan empleo y cuentan con industrias asociadas muy importantes para el mantenimiento del tejido productivo de las zonas rurales».

Zona gestionada por una comunidad de regantes / Agrónoma

Además, «se conserva la figura de los riegos en precario, que es opaca e imposibilita el ahorro de recursos en años lluviosos para almacenar el agua que será necesaria en los años secos», detalla la organización agraria.

Asimismo, se mantiene una caracterización de olivar que no responde a criterios técnicos adecuados y genera competencia desleal.

Gestión «dañina» para la cuenca

En definitiva, COAG denuncia que «el Plan se presenta sin corregir la gestión que se viene haciendo años atrás y que se demuestra dañina para la cuenca. Aunque la CHG no es la administración agraria, está incentivando el cambio de cultivos y tomando decisiones que tienen consecuencia directa sobre el modelo agrario y que pueden derivar en un conflicto social».

Desde COAG defienden que el reparto del recurso debe hacerse con «un marcado carácter social, de forma que garantice una dotación mínima para el mantenimiento de las explotaciones más vulnerables, con al menos 1 UTA (Unidad de Trabajo Agrario)».

A juicio de la organización agraria, «apostar por el modelo familiar y profesional de agricultura es la única manera de mantener la sostenibilidad del regadío andaluz en general y de la cuenca del Guadalquivir en particular».